Morales acepta cambios en la Constitución y sigue el diálogo
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En su conferencia, Morales afirmó que "la lucha de Bolivia y de Latinoamérica es un proceso de rebelión y liberación frente al imperio, porque donde está el imperio no hay desarrollo, no hay independencia y no hay dignidad".
Formalmente, el mandatario llamó a la prensa al Palacio Quemado para "agradecer la solidaridad de la comunidad internacional" y la decisión de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, de convocar a una reunión urgente de la UNASUR el lunes, para pronunciarse sobre la crisis política en Bolivia.
El presidente volvió a relacionar a "los pequeños grupos reaccionarios" con las actividades del embajador norteamericano en La Paz, Philip Goldberg, al que el jueves declaró persona no grata, aunque reiteró que no pretende romper relaciones con Estados Unidos.
El presidente aceptó responder sólo dos preguntas sobre la coyuntura política a raíz del estado de sitio en Pando, que dictó el viernes, y la tentativa de diálogo político con la oposición.
Denunció entonces que el del jueves en el departamento amazónico del norte del país "no fue un enfrentamiento, sino una masacre que es delito de lesa humanidad".
"Hubo gente que me llamó después y me dijo que si no dictaba el estado de sitio yo sería enjuiciado", explicó.
Al menos 16 personas murieron y unas 50 resultaron heridas en los sucesos de la carretera Cobija-Porvenir y el presidente culpó hoy al prefecto Leopoldo Fernández de haber contratado "a sicarios peruanos y brasileños" para que ataquen a los campesinos.
El prefecto opositor, por su parte, rechazó esa acusación presidencial y se declaró escéptico sobre los resultados del diálogo que continuará hoy, con asistentes aún no definidos.
El viernes, al disponer el estado de sitio, otras dos personas murieron (un conscripto y un civil) cuando un contingente militar recuperó el aeropuerto de Cobija, que estaba ocupado por los opositores desde hace seis días, pero hoy Morales descartó que esa medida pueda extenderse a otras regiones.
En sus declaraciones, el prefecto Fernández reclamó una investigación internacional por las muertes registradas en la zona y advirtió que el estado de sitio dictado por el Ejecutivo agravará la situación.
"Lo que se debe hacer es que una comisión investigue todo esto para cumplir el objetivo de pacificación, porque con el estado de sitio nadie puede prever el desenlace de los acontecimientos", afirmó Fernández, que insistió con que la declaración del estado de excepción "agudizará la crisis política".
Para Fernández, el diálogo es "siempre una instancia que hay que utilizar, pero se vio durante mucho tiempo que las manifestaciones de voluntad del gobierno no pasan de eso y son una expresión de dientes para afuera".
Aunque no estará directamente relacionado con lo que ocurra en Bolivia, será importante el pronunciamiento que la UNASUR dará el lunes desde Santiago, sede elegida porque Chile tiene la presidencia pro-témpore del bloque.
La presidenta Bachelet explicó que los mandatarios buscarán "mirar cómo desde UNASUR se puede tener una actitud positiva, constructiva, que permita acercar las partes y buscar apoyar los esfuerzos del pueblo boliviano y del gobierno para ir en pos de una garantía de su proceso democrático".




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