Murieron 32 niños en otro atentado suicida en Irak
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Un
bagdadí
carga el
cuerpo sin
vida de su
pequeño
hermano
en un
hospital
local. El de
ayer fue el
peor
atentado
de la
posguerra
en Irak
cometido
contra
menores.
La razón de que hubiera tantos niños en el lugar, según las fuentes, es que los soldados norteamericanos distribuían, en ese momento, dulces y cuadernos con pasatiempos, lo que atrajo a numerosos menores, de vacaciones en estas fechas.
Los soldados estadounidenses habían llegado para bloquear las salidas del barrio Bagdad al-Jadida, después de recibir informaciones de que un kamikaze circulaba en un coche bomba, y pidieron a los habitantes que permanecieran en sus hogares.
«Pero los niños rodearon a los norteamericanos, que les daban dulces, cuando súbitamente el coche bomba surgió de una calle lateral y estalló», dijo Mohammed Ali Hamza, de 25 años, que se encontraba en el lugar.
• Decapitados
Un periodista de la agencia «AFP», que acudió al depósito de cadáveres del hospital Al-Kindi, vio cuerpos de niños decapitados, algunos mutilados y calcinados.
«¿Esta es la Yihad?» (guerra santa), gritaban algunos padres mientras se golpeaban la cabeza con sus manos. «¿Por qué atacan a los civiles, iraquíes, nuestros niños? Sólo destruyeron una vida norteamericana, pero mataron a decenas de niños», se preguntó, entre llantos, otro, Hassan Mohammed, que perdió a su hijo Alaa, de 13 años, en la explosión.
Pocas horas después, un oficial de policía y un niño murieron y otras tres personas resultaron heridas en un ataque y la explosión de una bomba, en dos barrios de la capital iraquí, informaron fuentes del ministerio iraquí de Interior.
Por otra parte, fuentes del Ministerio de Interior y del Comité de Ulemas de Irak (CUI), la más importante institución religiosa sunnita del país, denunciaron ayer que fueron hallados 18 cadáveres de musulmanes sunnitas en dos barrios de la capital iraquí.




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