Murieron 32 niños en otro atentado suicida en Irak

Mundo

Bagdad (AFP, EFE, ANSA) - Un atentado suicida perpetrado ayer en Bagdad causó la muerte de 32 niños y un soldado estadounidense, en el peor ataque contra menores durante la posguerra en Irak.

El ataque ocurrió poco después de las 11 -hora local- y tuvo como blanco una patrulla militar y un puesto de control norteamericano establecido en una carretera del barrio Al-Fadar, en la zona de Nueva Bagdad, en el este de la capital, informaron fuentes policiales.

La razón de que hubiera tantos niños en el lugar, según las fuentes, es que los soldados norteamericanos distribuían, en ese momento, dulces y cuadernos con pasatiempos, lo que atrajo a numerosos menores, de vacaciones en estas fechas
.

El mando militar estadounidense confirmó, en un comunicado, que un soldado norteamericano murió en el ataque y otros tres resultaron heridos.

El hospital Al-Kindi aseguró haber recibido los cadáveres de 24 niños de entre 6 y 13 años, así como el cuerpo de un adolescente de 18. Los restos de otros siete niños de menos de 15 años fueron transportados al establecimiento de Ibn Nafis en Bagdad, aseguró la agencia «AFP».

«Es un crimen sin precedentes. El hospital ha recibido también 31 heridos, incluidos 21 niños», dijo el doctor
Ghanem Yawad, del hospital Al-Kindi.

Este es el atentado que más víctimas menores se ha cobrado durante la posguerra en Irak, que comenzó el 1 de mayo de 2003. «Un chofer se acercó a un Humvee norteamericano e hizo explotar su coche», declaró el sargento
David Abrams, portavoz de las fuerzas estadounidenses en Bagdad.

Los soldados estadounidenses habían llegado para bloquear las salidas del barrio Bagdad al-Jadida, después de recibir informaciones de que un kamikaze circulaba en un coche bomba, y pidieron a los habitantes que permanecieran en sus hogares.

«Pero los niños rodearon a los norteamericanos, que les daban dulces, cuando súbitamente el coche bomba surgió de una calle lateral y estalló», dijo
Mohammed Ali Hamza, de 25 años, que se encontraba en el lugar.

• Decapitados

Un periodista de la agencia «AFP», que acudió al depósito de cadáveres del hospital Al-Kindi, vio cuerpos de niños decapitados, algunos mutilados y calcinados.

«¿Esta es la Yihad?»
(guerra santa), gritaban algunos padres mientras se golpeaban la cabeza con sus manos. «¿Por qué atacan a los civiles, iraquíes, nuestros niños? Sólo destruyeron una vida norteamericana, pero mataron a decenas de niños», se preguntó, entre llantos, otro, Hassan Mohammed, que perdió a su hijo Alaa, de 13 años, en la explosión.

Pocas horas después, un oficial de policía y un niño murieron y otras tres personas resultaron heridas en un ataque y la explosión de una bomba, en dos barrios de la capital iraquí, informaron fuentes del ministerio iraquí de Interior.

Por otra parte, fuentes del Ministerio de Interior y del Comité de Ulemas de Irak (CUI), la más importante institución religiosa sunnita del país, denunciaron ayer que fueron hallados 18 cadáveres de musulmanes sunnitas en dos barrios de la capital iraquí.

Dejá tu comentario