25 de noviembre 2005 - 00:00

Nuevo aval de Lula a Palocci, pero crisis recorta crecimiento

Antonio Palocci
Antonio Palocci
Brasilia (EFE, AFP, ANSA, Reuters) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, renovó ayer el apoyo y los halagos a su ministro de Hacienda, Antonio Palocci, quien enfrenta críticas intensas y acusaciones de corrupción. Pero el clima político sigue afectando la economía al punto que analistas prevén ahora que el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) podría ser menor que 3% en 2005. Los agentes económicos volvieron a rebajar la proyección de avance del PBI del año a 3,09%, frente a 3,20% hace una semana y 3,31% hace un mes, reveló el informe realizado semanalmente por el Banco Central (BC).

Uno de los expertos sostuvo que sería necesario que en el cuarto trimestre la economía creciera 1,9% para llegar a 3% anual, «algo improbable, por el pobre desempeño industrial de octubre» y por los efectos de la crisis política. Mientras algunos expertos reducen hasta 2,5% la expectativa de crecimiento, señalan la brecha con 5,5% calculado en promedio para las economías emergentes en 2005.

Para 2006, el gobierno proyecta un crecimiento de 4,5%. El mercado pensaba el lunes que sería de 3,5%, pero los economistas lo sitúan entre 3% y 3,3%.

• Comparación


Por su parte, Lula elogió nuevamente a su acosado ministro. «¿Por qué yo prescindiría de Palocci? Sería lo mismo que pedirle a Barcelona que sacara a Ronaldinho», comparó el presidente, en un nuevo gesto de apoyo. Lula respaldó a Palocci varias veces en los últimos días, ante los intensos rumores de que el ministro quería dejar el gobierno por las críticas internas a su dura política fiscal y por las acusaciones de corrupción en su contra que investiga el Congreso.

«Palocci
es una figura extremadamente importante en este momento político y económico de Brasil. Yo lo convoqué y continuará siendo mi ministro de Hacienda. Eso no está en discusión», dijo Lula en una entrevista con radios de Rio de Janeiro y de San Pablo.

El ministro atraviesa uno de los momentos más difíciles de su gestión por acusaciones de corrupción, formuladas por ex colaboradores suyos cuando era alcalde de Ribeirao Preto, una ciudad del estado de San Pablo. El martes, Lula había dicho que Palocci «está más firme que nunca».

«Quien quiera especular, que vaya a la Bolsa de Valores, pero que no haga eso con el nombre de los ministros», criticó ayer el presidente en la segunda entrevista con emisoras de radio locales.

Por otro lado,
Lula insistió en que muchas de las denuncias de corrupción que salpican a su gobierno y a su partido son impulsadas por sectores que pretenden adelantar la campaña electoral de 2006.

«Hay algunos que sólo quieren denunciar, denunciar y denunciar sin tregua», pero el gobierno «no huye de su responsabilidad y rinde cuentas de cada cosa que ocurre», aseveró.

Lula reiteró que cada una de las acusaciones que pesan contra el Partido de los Trabajadores (PT) y miembros de su gobierno fueron o están siendo investigadas y garantizó, como ya lo hizo en varias ocasiones, que se llegará al «fondo de la verdad».

El mandatario brasileño también volvió a quitarle importancia al año electoral que se avecina y afirmó que las presidenciales del 1 de octubre del año próximo tienen «más nerviosa» a la oposición que a él. «En el momento adecuado diré si soy candidato a la reelección o no. Eso no me preocupa. Ni duermo ni despierto pensando en eso», dijo.

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