Miami (AFP, EFE) - La tormenta Ophelia se convirtió ayer nuevamente en huracán y amenaza ya a los estados de Carolina del Norte y Carolina del Sur, donde llegaría hoy. Ante eso, las autoridades llamaron a la población a tomar seriamente la amenaza y ordenaron el cierre de las escuelas y la evacuación forzosa de las islas más vulnerables.
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Mike Easley, gobernador de Carolina del Norte, dijo que «no hay que tomar al Ophelia a la ligera. Puede causar inundaciones, apagones y daños significativos porque se espera que sus vientos huracanados azoten la costa por varios días».
«Todos tienen que seguir los avisos de evacuación de sus funcionarios locales y tomar inmediatamente las precauciones necesarias para mantener a sus familias seguras», agregó.
Ophelia es la decimoquinta tormenta y el séptimo huracán de la temporada 2005, que comenzó el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre.
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