14 de julio 2005 - 00:00

Otra renuncia en el gobierno de Lula

El jefe de los servicios de inteligencia brasileños, Mauro Marcelo, debió renunciar luego de haber calificado de "bestias feroces" a los parlamentarios que investigan denuncias de corrupción en los Correos estatales.

Marcelo hizo esa afirmación en una nota interna dirigida a los espías de la Agencia Brasileña de Inteligencia Nacional (ABIN), revelada por el jefe del bloque de diputados del opositor Partido del Frente Liberal (PFL), Rodrigo Maia.

El jefe de inteligencia reaccionó así a la decisión de la comisión parlamentaria de obligar a declarar a un espía que la ABIN había inflitrado en los Correos para investigar sospechas de corrupción.

"Mi mensaje no buscaba ofender a los legisladores, ni al Congreso, sino para decir que nuestro agente fue humillado y expuesto a la execración pública", afirmó Marcelo al tratar de justificar sus declaraciones. Los senadores y diputados del oficialista Partido de los Trabajadores concordaron en informar al presidente Luiz Lula da Silva, quien se encuentra en Francia, sobre la actitud del jefe de la ABIN por haber "pasado todos los límites".

"No admito que este aprendiz de espía incompetente ofenda a la comisión que investiga los correos, que está cumpliendo su papel, ni tampoco a la institución", dijo el presidente del Senado, Renan Calheiros.

Por la noche, el presidente en ejercicio, José Alencar, convocó a Marcelo al Palacio del Planalto, y aceptó "inmediatamente" la renuncia que le presentó el jefe de la ABIN, dijeron portavoces del gobierno brasileño.

La agencia de inteligencia fue acusada por el diputado Roberto Jefferson de haber montado un escenario para involucrarlo en casos de corrupción en la empresa de Correos.

El ex jefe de inteligencia, que puede ser demandado por "ofensa a la honra de legisladores", será sustituido provisoriamente por quien era el director adjunto de la ABIN, Jose Milton Campana.

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