Washington - El presidente de EE.UU., George W. Bush, puso fin ayer a la mayoría de las sanciones económicas a Libia, especialmente, el embargo comercial, después de que ese país renunció a sus programas de armas de destrucción masiva.
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El anuncio de ayer sigue a otra decisión de abril pasado en la que la Casa Blanca autorizó, por primera vez desde 1986, a que las empresas de EE.UU. inviertan en el sector libio de hidrocarburos.
Bush firmó hoy una orden ejecutiva que levantó el embargo, en vigor desde 1986, pero mantuvo parte de las sanciones relacionadas con el apoyo de Libia al terrorismo. Además, las sanciones levantadas ayer permitirán la compra de petróleo libio, la liberación de 1.300 millones de dólares en activos libios congelados en EE.UU. y el establecimiento de vuelos de aviación civil entre ambos países.
Pese a estos avances, el portavoz del Departamento de Estado, Adam Ereli, señaló que el terrorismo «sigue siendo un asunto de preocupación».
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