Bagdad (EFE) - La conflictiva provincia de Nínive, de mayoría sunnita, tiene la clave para la aprobación del borrador de la Constitución iraquí después de que se conociera que en Al-Anbar, feudo de la insurgencia, fue abrumadoramente rechazado.
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La contundente victoria del No en Al-Anbar, donde 96% de la población votó en contra del borrador propuesto, unida a la de Salahedin, donde el «no» obtuvo 81% de los sufragios, pone a la carta magna iraquí al borde del rechazo.
La ley electoral iraquí señala que el borrador presentado será rechazado si así lo expresa más de la mitad de los votantes o dos tercios de los electores en tres de las dieciocho provincias.
Según los datos facilitados ayer por la Comisión Electoral, sólo quedan por conocerse los resultados de cuatro provincias, que podrían hacerse públicos hoy o mañana: Babilonia, Basora, Arbil y Nínive. Esta, al ser mayoritariamente sunnita, podría producir el rechazo definitivo a la Constitución.
Nínive, cuya capital es Mosul, es la tercera provincia más poblada del país -tras Bagdad y Basora- y la mayoría de los grupos de la comunidad sunnita pidieron a sus seguidores que acudieran a las urnas el pasado 15 de octubre para votar No a la Constitución.
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