México (EFE) - El gobierno de México admitió ayer que el narcotráfico sobornó a varios mandos de la Fiscalía General encargados de investigar al crimen organizado para obtener « información reservada por ley y datos de operativos» antidrogas, lo que llevó a la entidad a separar a 35 personas de sus cargos.
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El cartel de los hermanos Arturo y Alfredo Beltrán Leyva, aliado del de Sinaloa, llegó a pagar entre 150.000 y 450.000 dólares al mes a seis funcionarios a cambio de «información reservada» y «datos operativos», declaró ayer en conferencia de prensa el fiscal general, Eduardo Medina Mora. La «Operación Limpieza», como se denomina la investigación, sigue abierta, pero por ahora revela que «había servidores públicos que entregaban información desde 2004 al cartel de Sinaloa», explicó la titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), Marisela Morales.
Los datos proporcionados permitieron a los narcos «eludir los operativos» y eliminar evidencias antes de los registros domiciliarios, añadió Medina Mora, titular de la Procuraduría ( fiscalía) General de la República (PGR). Dos de los involucrados, ya procesados puesto que fueron detenidos en agosto pasado, tenían altos niveles de responsabilidad en la SIEDO son: Fernando Rivera Hernández, director general adjunto de Inteligencia, y Miguel Colorado González, coordinador general técnico del organismo.
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