Polémico ministro de Chirac se lanzó a la presidencia en Francia
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Nicolas Sarkozy
Por ahora Sarkozy es el primer líder de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) que se declara candidato de forma oficial y el gran favorito, según todos los sondeos.
La gran pregunta ahora es si será el único aspirante u otros líderes del partido, como el primer ministro Dominique de Villepin, o la titular de Defensa Michele Alliot-Marie, se lanzarán finalmente a la carrera por la presidencia de Francia.
Pese a que los sondeos muestran que el popular político de 51 años derrotará sin problema a cualquier adversario de la UMP, la incógnita sobre las verdaderas intenciones de sus compañeros de partido crispa los nervios del titular de Interior, ya desestabilizado tras la elección triunfal de Royal.
"Tengo la ambición de crear una nueva relación con los franceses sobre la base de la confianza y el respeto: confianza a la palabra dada y respeto de cada ciudadano", agregó Sarkozy en esta entrevista.
El líder de la UMP prometió que si es elegido presidente será artífice de una "ruptura" con la línea oficial del partido y "reinventará la República francesa".
El único punto que tiene en común con Royal es que ambos desean encarnar una nueva corriente dentro de sus partidos, "llamar a las cosas por su nombre" y estar más cerca de las preocupaciones de los ciudadanos en un país donde el abismo entre los dirigentes y el pueblo parece cada día mayor.
"Quiero romper con una cierta forma de hacer política. Eso no significa crisis (...) Quiero poner de nuevo la sociedad francesa en movimiento", declaró Sarkozy en esta entrevista.
En los últimos días, la tensión en el seno de la UMP entre los partidarios de Sarkozy y los del presidente Chirac ha sido flagrante y ha llenado las páginas de la prensa. Los dos líderes políticos están enemistados desde hace más de una década pese a pertenecer al mismo partido.
Sin embargo, en un momento en que el socialismo francés, desintegrado desde su flagrante derrota en las presidenciales de 2002, parece revivir y recobrar fuerza, los principales actores de la UMP han decidido, por el bien del partido, enterrar por ahora el hacha de guerra.
"Nunca ví tan unida a la familia política que presido. No considero a nadie como un adversario", declaró el ministro de Interior hoy.
Nada más conocer la candidatura de Sarkozy, Villepin se limitó a declarar que era una "decisión importante" y confió que la "familia UMP permanezca unida para ganar las elecciones en 2007".
Hasta ahora el jefe de gobierno, quien declaró en el pasado que no tenía ambiciones presidenciales, no ha dicho oficialmente si será o no candidato aunque sí subrayó que la suerte "no estaba echada" de cara a 2007.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas se celebrará el 22 de abril y habrá una segunda, el 6 de mayo.




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