6 de octubre 2008 - 00:00

Popularidad de Lula ayudó a sus aliados en elección municipal

La sexóloga Marta Suplicy, ex ministra de Lula da Silva y ex alcaldesa de San Pablo, quierevolver al poder en la principal ciudad de Brasil. De lograrlo, podría proyectarse para laspresidenciales de 2010.
La sexóloga Marta Suplicy, ex ministra de Lula da Silva y ex alcaldesa de San Pablo, quiere volver al poder en la principal ciudad de Brasil. De lograrlo, podría proyectarse para las presidenciales de 2010.
Rio de Janeiro (EFE, AFP, Reuters) - El partido del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y sus aliados salieron fortalecidos en los comicios municipales de ayer en Brasil, preludio de las elecciones generales de 2010, según los primeros resultados oficiales y sondeos a boca de urna.

El Partido de los Trabajadores (PT) de Lula ganó las alcaldías de más de un tercio de las 26 capitales estatales del país y, al igual que sus aliados, irá en otras a una segunda vuelta, necesaria cuando ningún candidato obtiene la mayoría absoluta. Los resultados reflejaron la fuerte popularidad del presidente, que alcanzó un récord de 80% según una encuesta divulgada en setiembre, apoyada en la bonanza por la que atraviesa la economía brasileña.

Según el Tribunal Supremo Electoral (TSE), Joao Coser del PT fue reelecto alcalde de Vitoria, capital del estado de Espirito Santo, con 65% de los votos válidos. Postulantes del PT también vencieron en Recife y Fortaleza, capitales respectivas de Ceará y Pernambuco, en el nordeste del país, según resultados parciales y sondeos a boca de urna.

En San Pablo, corazón industrial y financiero del país, Marta Suplicy, del PT, irá a una segunda vuelta el 26 de octubre con el alcalde, Gilberto Kassab, del conservador Partido Demócrata, según un sondeo a boca de urna del Instituto Ibope.

Suplicy, ex ministra de Turismo de Lula, es mencionada como presidenciable para 2010, aunque el mandatario, según funcionarios, ha dado indicios de que apoyaría la postulación de su jefa de Gabinete, Dilma Rousseff.

En Rio de Janeiro, Eduardo Paes, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado del gobierno, y Fernando Gabeira, del Partido Verde, irán a una segunda vuelta, según resultados oficiales casi totales.

En Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, Márcio Lacerda, del Partido Socialista Brasileño (PSB) -apoyado por el PT-, celebrarán ballottage con Leonardo Quintao, del PMDB.

Más de 128 millones de ciudadanos estaban habilitados para elegir en las urnas a más de 5.500 alcaldes y 52.000 concejales, en comicios municipales que coincidieron con la mitad del segundo mandato de Lula.

El mayor interés estaba centrado en San Pablo, la más grande y más rica ciudad de Brasil, donde tienen su mayor base de sustentación las dos principales fuerzas políticas del país, el PT de Lula y el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) del antecesor del mandatario, Fernando Henrique Cardoso. Las encuestas a boca demostraron el ajustado triunfo en la primera vuelta de Suplicy, quien ya fue alcaldesa de San Pablo y también ministra de Turismo de Lula. Sin embargo, sondeos previos habían revelado que Kassab arranca la campaña para la segunda vuelta con una intención de voto de 50%.

Según analistas políticos, un eventual triunfo de Kassab puede fortalecer la candidatura presidencial de su aliado, el gobernador socialdemócrata del estado de San Pablo, José Serra, mientras una victoria de Suplicy mellará las posibilidades de Serra y permitirá al PT recuperar el comando del principal centro de poder político y económico del país.

Las elecciones transcurrieron en medio de un inusual despliegue de tropas militares en 11 estados, con el objeto de garantizar la normalidad del proceso electoral, pese a lo cual hubo hechos de violencia.

El caso más emblemático fue Rio de Janeiro, donde desde el 10 de setiembre se registró la presencia de unos 5.000 efectivos militares para evitar conflictos entre narcotraficantes y miembros de bandas parapoliciales, y se asignaron al proceso electoral, además, unos 43.000 agentes policiales.

La presencia de las tropas en Rio de Janeiro fue solicitada en agosto por el gobernador del estado, Sergio Cabral, del PMDB, luego de que se produjeran diversos hechos de coacción a candidatos y a periodistas que cubrían actos de campaña en las «favelas» (villas de emergencia).

Pese al despliegue de fuerzas armadas y de seguridad, ayer a la tarde se informó que tres personas -entre ellas, el hermano de un candidato a alcalde- fueron asesinadas en Bom Lugar, pequeña ciudad del estado Maranhao. Además las autoridades informaron sobre 509 casos de propaganda electoral ilegal, que causaron el arresto de 168 personas, entre ellas 30 candidatos.

No obstante, el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Carlos Ayres Brito, aseguró que la jornada electoral transcurrió con «total normalidad» y destacó que las urnas biométricas -que identifican a los electores a través de sus huellas digitales- puestas en funcionamiento de modo experimental en tres pequeñas ciudades « funcionaron perfectamente».

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