25 de julio 2005 - 00:00

Ratificó Londres política de tirar a matar

La muerte por error del brasileño Jean Charles Menezes el viernes al ser confundido como un terrorista desató la polémica en Gran Bretaña. Más allá de las disculpas formales del gobierno de Blair, el dato saliente ayer fue la ratificación por parte del canciller Straw de la instrucción de «tirar a matar» aunque se puedan producir errores. «Tenemos que asegurar que la policía pueda evitar una matanza terrorista», dijo. Un sondeo reveló la inquietante radicalización de los musulmanes residentes en el Reino Unido: 32% desea que la cultura occidental desaparezca, otro 24% simpatiza con el terrorismo y 6% justifica los últimos ataques. La oleada terrorista en el mundo continuó ayer con un nuevo atentado suicida en Irak. Hubo por lo menos 40 muertos. Paralelamente tras el ataque del sábado en Sharm el-Sheik, Egipto presencia con preocupación el éxodo masivo de turistas. Un segundo grupo islámico reivindicó los ataques que mataron al menos a 63 personas, según un comunicado difundido a través de Internet.

Maria Otoni de Menezes ysu marido, MatozinhoOtoni da Silva, muestranacongojados fotosde su hijo, Jean Charlesde Menezes, en sucasa de Gonzaga, MinasGerais. El joven,de 27 años, fueacribillado por error elviernes por la policíalondinense.
Maria Otoni de Menezes y su marido, Matozinho Otoni da Silva, muestran acongojados fotos de su hijo, Jean Charles de Menezes, en su casa de Gonzaga, Minas Gerais. El joven, de 27 años, fue acribillado por error el viernes por la policía londinense.
Londres (EFE, AFP, ANSA, Reuters) - El gobierno británico salió ayer a defender su política de «tirar a matar» a los sospechosos de estar a punto de perpetrar un atentado suicida, enfrentando los temores de la vasta comunidad musulmana y una serie de críticas de prensa tras el error que llevó el viernes a la muerte del electricista brasileño Jean Charles de Menezes.

El canciller, Jack Straw, salió ayer a defender al gobierno de las críticas. En declaraciones a «Radio 4», de la cadena BBC, dijo que, aunque lamenta profundamente la muerte de De Menezes, es esencial que la policía afronte la amenaza de nuevos ataques suicidas.

«Tenemos que asegurar que hay reglas claras en la práctica, pero también, trágicamente, tenemos que asegurar que la policía tiene discreción para afrontar lo que puede ser una matanza terrorista suicida. Ese es un dilema», recalcó.

• Experiencia

Bajo fuerte presión, Scotland Yard también defendió su nueva estrategia. Según explicó su jefe, Ian Blair, «no sirve de nada disparar al pecho de alguien, porque es probablemente allí donde se encuentra la bomba. Tampoco sirve de nada disparar a otro lugar, porque si caen, la activarán. Es lo que demuestra la experiencia de otros países como Sri Lanka. La única manera de reaccionar es disparar a la cabeza».

Justamente eso es lo que le ocurrió al brasileño, quien recibió cinco disparos en su cabeza y murió en el acto, aparentemente, por no haber acatado la orden de alto de los agentes.

Con todo, Ian Blair admitió que pueden ocurrir nuevos errores. «Espero que esto no vuelva a ocurrir, pero otras personas podrían ser abatidas», dijo a la cadena Sky News.

En tanto,
líderes de la comunidad musulmana del Reino Unido han pedido a la policía que revise su política de «tirar a matar», calificada por el portavoz de la Asociación Musulmana del Reino Unido, Azaam Tamimi, como «muy peligrosa».

Por su parte, el secretario general del Consejo Musulmán del Reino Unido,
Iqbal Sacranie, reconoció que la policía «está bajo fuerte presión para dar caza a los criminales que intentan provocar nuevas carnicerías en las calles de Londres. Sin embargo -agregó- es absolutamente crucial que haga todo lo humanamente posible para proteger al público».

Massoud Shadjareh
, de la Comisión Islámica de Derechos Humanos, reclamó una investigación pública de lo ocurrido con De Menezes y se preguntó: «¿Cómo se puede matar a alguien por simple sospecha, cómo se puede incluso dictar su arresto?».

El alcalde de Londres, Ken Livingstone, que el día anterior a la muerte del brasileño había justificado las nuevas instrucciones de la policía de actuar drásticamente contra un sospechoso, justificó luego a la policía y habló de «tragedia humana». También el portavoz de las víctimas del terrorismo, Norman Brennan, justificó lo ocurrido, dijo que «este país está en guerra contra el terrorismo, y en la guerra inevitablemente hay víctimas», que a veces pueden ser inocentes.

El dominical «The Sunday Times» dijo que la nueva política policial recuerda los peores momentos de la guerra sucia de Irlanda del Norte.

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