14 de junio 2005 - 00:00

Reanudan hoy las marchas en Bolivia

Bolivia está desde hace meses lanzada a una crisis vertiginosa, y el reciente recambio presidencial no parece útil para contenerla por mucho tiempo. La tregua para el nuevo presidente, Eduardo Rodríguez, apenas duró poco más que un fin de semana, y hoy mismo volverán las protestas indígenas y campesinas a La Paz. Se tratará de las manifestaciones de los grupos más extremistas de la izquierda local, que buscan la remoción de todos los legisladores y no aceptan que su reclamo de nacionalización de los hidrocarburos quede pendiente y sea resuelto por el próximo gobierno. Es más, entienden que esto último -un verdadero suicidio económico para Bolivia-sólo podrá ser arrancado al sistema político en el actual contexto de debilidad presidencial y legislativa, por lo que su apuesta es a todo o nada. Acaso como única carta para mantener cierto control sobre el país, Rodríguez cuenta con la división que los movimientos opositores han exhibido en las últimas horas. Algunos, sobre todo los ligados al diputado y líder cocalero Evo Morales, no quieren quedar rápidamente en evidencia hostigando al nuevo mandatario. Los más duros, en cambio, no piensan bajar la guardia y ya anticipan que, si sus exigencias no son satisfechas, las nuevas manifestaciones ya no serán pacíficas. Mientras, la golpeada población de La Paz busca aprovechar la impasse para, al menos, aprovisionarse por si los días malos regresan de golpe y con furia.

La Paz - Pasados el impacto y el vértigo de su nombramiento, el presidente boliviano, Eduardo Rodríguez, afronta hoy su primera prueba de fuego. Ambas cámaras del desprestigiado Congreso se reunirán por separado para expedirse acerca de una agenda sobre la que hay intereses diametralmente opuestos, en el marco de nuevas movilizaciones hacia La Paz de una parte de la oposición de izquierda.

Se supone que diputados y senadores al menos comenzarán hoy a dar curso a la convocatoria a nuevas elecciones presidenciales y legislativas, y se reunirían en forma conjunta el jueves. Aunque Rodríguez, ex titular de la Corte, tiene potestad para convocar a comicios por su cuenta, surgieron voces de diputados que indican que el cuerpo debe alcanzar dos tercios de los votos para ratificar lo decidido por el presidente en ejercicio, en tanto que otros opinan que debe mediar una renuncia colectiva de los legisladores. Pero el abanico de organizaciones de izquierda, campesinos e indígenas, que se presenta cada vez más dividido, mantiene en alto el reclamo de la nacionalización de los hidrocarburos, el enjuiciamiento del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada por las cerca de 70 muertes de setiembre y octubre de 2003, y la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

Una decisión del Congreso de tono vacilante o contraria a estos reclamos, como podría ser la ratificación del referendo por la autonomía de Santa Cruz y Tarija, podría encender la mecha que reactive las movilizaciones y bloqueos
. No obstante, los grupos opositores plantean estrategias que los dividen, y ciertos dirigentes aparecen desconcertados. Algunos quieren dar tiempo al gobierno, otros se conforman con el llamado a elecciones y los más duros proponen continuar con el sitio del Congreso como en las últimas semanas. Estas divergencias quizá sean el factor decisivo para la gobernabilidad en el mandato de Rodríguez.

Evo Morales
, del Movimiento Al Socialismo (MAS), por ahora se habría conformado con la convocatoria a elecciones y hasta ayer se limitó a cuestionar nombres tentativos de ministros de derecha del gabinete de Rodríguez, que hoy se hará público. El dirigente cocalero del Chapare, único emergente de la izquierda con alguna proyección nacional, representa un apoyo clave, aunque sus opiniones suelen variar drásticamente en cuestión de horas.

Por su parte, Edgar Patana, de la Confederación Obrera Regional (COR) de El Alto, ratificó ayer a este diario que su grupo marchará hoy hacia La Paz junto con otras organizaciones alteñas «porque nuestro objetivo es el Congreso», pero indicó que no habrá piquetes ni marchas en los próximos días, en línea con la tregua decidida por la poderosa Federación de Juntas Vecinales (Fejuve).

• Decepción

Entre los desconcertados figura Jaime Solares, el explosivo secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), que dejó trascender su decepción porque los últimos acontecimientos «pudieron haber sido un éxito del MAS, pero la gran masa de los bolivianos marchó por la nacionalización de los hidrocarburos». Solares admitió su distanciamiento de la Fejuve y la ruptura total con Morales.

El dirigente sindical advirtió que si no se cumplen las demandas de su sector, se «puede desembocar en una guerra civil o una revolución».

La Paz vivió ayer el primer día de normalidad en casi tres semanas pero el comercio no termina de recuperar los niveles previos al bloqueo
. Gaby, vendedora de la camisería Manhattan del casco céntrico de la ciudad, contó a Ambito Financiero que «nosotros ganamos una parte en función de las ventas, por lo que el ultimo mes casi no tuvimos ingresos», aunque se alegra de que no haya habido despidos. Carlos Lobo, de la sedería La Española ubicada en la calle Potosí, sigue angustiado por las ventas que no aparecen y narra su experiencia detrás de las cortinas metálicas, esperando para defender su negocio si se producían saqueos. La única optimistaes la señora Carpio, de la joyería Topacio, porque «hoy volvió a ser un día como los de antes». En cambio, Miguel, un lustrador de zapatos de la céntrica Plaza Murillo, que como sus colegas se distingue por tener el rostro cubierto por pasamontañas para protegerse del sol, recuerda las últimas tres semanas como unas de las más aciagas en materia laboral.

El cese temporal de las protestas también permitió que la provisión de gas a Brasil sea normalizada, según se informó ayer.

La viceministra de Turismo,
Jimena Alvarez, evaluó que el país perdió 50 mil dólares diarios por la merma de visitantes y que ello arruinó también la proyección de ingreso de turistaspara este año, que prometíaser récord.

El presidente Rodríguez terminará hoy de definir su gabinete y el cambio parcial de la cúpula de las fuerzas armadas, con la baja casi confirmada del comandante en jefe de las FF.AA.,
Luis Aranda, y su reemplazo por el jefe del ejército, César López.

Dejá tu comentario

Te puede interesar