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«Pero -subrayó- nuestro objetivo es el mismo: facilitar al viajante 'buena fe' y al mismo tiempo garantizar seguridad.»
La decisión está ahora en el campo norteamericano.
Frattini, efectivamente, espera una respuesta del ministro de Seguridad Interior de Estados Unidos, Michael Chertoff, a quien escribió una carta de dos páginas el 29 de junio para expresarle el deseo de la UE de ser «informada y consultada» sobre el así llamado sistema estadounidense de autorización electrónica de viaje.
Sin embargo, parece que, desde fines de junio a hoy, la comunicación entre Bruselas y Washington al menos sobre este tema dejó mucho que desear.
Tanto que unas tres semanas después de haber escrito a Chertoff, Frattini lo hizo a representantes del Congreso norteamericano para hacerles presente también a ellos la posición europea.
«La UE podría considerar la introducción de un sistema recíproco a nivel comunitario», expresó la misiva del comisario italiano.
Una eventual medida de este tipo, explicó ayer el portavoz de Frattini, se referiría «probablemente» a todos los ciudadanos extracomunitarios, no sólo norteamericanos.
La obligación de notificar no es el único punto de la legislación norteamericana que provoca rechazo. También prevé la «radiografía», con escáner, antes de tres años para todos los equipajes a bordo de aviones de pasajeros y antes de cinco meses para todos los cargamentos en embarcaciones que viajen a Estados Unidos antes de que dejen el puerto de origen.
La Comisión Europea ya «rechazó» la medida sobre contenedores el lunes, al explicar que sería de difícil concreción desde el punto de vista práctico.



