11 de noviembre 2008 - 00:00

Revelan la guerra secreta a Al-Qaeda

Washington (EFE, AFP, ANSA, DPA) - El gobierno de George W. Bush dio autorización al ejército estadounidense para llevar a cabo operaciones secretas en una veintena de países en los que supuestamente se encontraban células de Al-Qaeda, de acuerdo con una investigación del diario «The New York Times».

La orden que autorizaba estas incursiones, emitida en 2004, permitió una docena de ataques militares secretos contra objetivos terroristas, el último de ellos realizado hace dos semanas en Siria. Esa acción causó la muerte de ocho civiles y un deterioro de las ya tensas relaciones entre Damasco Y Washington.

La norma también sirvió para lanzar ataques en Somalia en 2006 y 2007, en Pakistán desde 2006 hasta la fecha y en «otros muchos países» que no identificaron las fuentes, importantes funcionarios de la Casa Blanca. Muchos de los operativos de los comandos militares fueron realizadas en colaboración con la CIA, mientras que otros, como el que se efectuó el pasado 26 de octubre en Siria, fueron dirigidos directamente por esa agencia de inteligencia.

La CIA contaba con la autorización para llevar a cabo operaciones antiterroristas en cualquier país desde poco después de los atentados del 11-S, mediante una orden presidencial, pero las Fuerzas Armadas no tenían un mandato semejante hasta 2004, cuando el entonces jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, firmó una orden propia al respecto, con el respaldo de Bush.

  • Pakistán

  • Así, un equipo de la Marina atacó un centro islamista en la región de Bajaur en Pakistán, en 2006, indicó el diario, citando a un ex funcionario de la CIA. Los jefes militares pudieron observar todo el ataque «en vivo» en la sede de la CIA en Virginia, a través de una cámara de video instalada en un avión Predator, agregó el «Times».

    La orden identifica entre 15 y veinte países en los que se cree que operaban los militantes de Al-Qaeda, como Arabia Saudita, Yemen y varios Estados del Golfo Pérsico. Aunque hubo debate sobre si incluir Irán o no, finalmente se excluyó a este país de la orden, posiblemente para abordarlo en una autorización separada, afirmó «The New York Times».

    Según las fuentes, al menos una docena de misiones fueron abortadas porque las autoridades decidieron que eran demasiado peligrosas, diplomáticamente inconvenientes, o se basaban en pruebas insuficientes.

    La autorización daba licencia para actuar en zonas que no hubieran sido declaradas oficialmente zonas en guerra. Anteriormente, el Pentágono necesitaba un permiso para este tipo de operaciones caso por caso, que normalmente tardaba varios días en obtenerse.

    «Trabajamos con nuestros aliados en el mundo entero para identificar, perseguir, capturar y matar, si es necesario, a los terroristas y sus redes, allí donde preparan y llevan a cabo sus operaciones», subrayó un portavoz del Departamento de Defensa, Bryan Whitman, consultado por el artículo.

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