Moscú (AFP, DPA) - El presidente ruso, Vladimir Putin, rechazó ayer las acusaciones de los Estados Unidos referidas a que Moscú entregó armas a Irak, una versión divulgada por la Casa Blanca que amenaza con enturbiar las relaciones entre ambos países.
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Según la agencia Interfax, Putin expresó a Bush que Moscú hizo públicas en varias ocasiones las pruebas de que tales envíos no se realizaron. También resaltó que las acusaciones estadounidenses se realizaron sin pruebas y que ello no podía afectar las sólidas vinculaciones con Washington.
La Casa Blanca insistió en que tiene evidencias concretas de que empresas rusas habían entregado armas a Irak. El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, calificó estos elementos de «preocupantes». «Estados Unidos tiene pruebas concretas de que empresas rusas suministraron asistencia y material prohibido al régimen iraquí, como prismáticos para visión nocturna, interceptores de sistemas de posicionamiento por satélite (GPS) y misiles antitanques», dijo el vocero.