Santoña, España (EFE, DPA) - Una persona murió y otra resultó herida al cierre de esta edición por un atentado con coche bomba perpetrado por la organización terrorista ETA en el Patronato Militar de Santoña, en el norte de España, según informó la Delegación del Gobierno en Cantabria.
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Las dos personas, al parecer, son miembros del Patronato, una academia de formación de miembros del Ejército, aunque aún se desconocía su identidad. Un informante anónimo que dijo « hablar en nombre de ETA» alertó a las autoridades «que iba a explotar un artefacto sobre en la avenida de Carrero Blanco» de Santoña. El aviso permitió desalojar la zona, donde se produjeron importantes «daños materiales», según la policía local de Santoña, situada al este de la comunidad autónoma de Cantabria, vecina del País Vasco.
Se trató del tercer coche bomba que hizo estallar la organización separatista vasca en poco más de 24 horas, después que en la madrugada del sábado perpetrara dos ataques similares en Vitoria y Ondarroa (País Vasco, norte).
Esos dos atentados fueron cometidos con dos coches cargados con un centenar de kilos de explosivos, causando importantes daños materiales en ambos casos, aunque en el segundo, también se buscaba causar víctimas personales, según el gobierno vasco.
La primera explosión tuvo lugar ante la sede de la caja de ahorros Caja Vital en Vitoria, sin causar heridos, después que un comunicante anónimo alertara de la inminencia del estallido.
Sin embargo, nadie llamó para avisar de la segunda explosión, ocurrida en la localidad de Ondarroa (Vizcaya) ante una comisaría de la policía regional vasca.
El ataque dejó un saldo de diez heridos leves, seis de ellos policías, declaró un portavoz del Departamento vasco del Interior, que señaló que la explosión dejó daños materiales «bastante importantes» y que los autores de ese atentado trataron de que los agentes salieran a la calle antes de provocar la explosión lanzando bombas molotov.
Los atentados fueron cometidos al final de una semana en la que el entorno político y social de ETA sufrió dos importantes golpes. El martes pasado, el Tribunal Supremo ilegalizó el partido Acción Nacionalista Vasca (ANV) por considerar que cedió sus candidaturas en los ayuntamientos (municipalidades) del País Vasco a Batasuna, coalición ilegalizada en 2003 por ser considerada el brazo político de ETA. Un día después, la Audiencia Nacional española condenó a penas de entre 8 y 10 años de cárcel a 21 militantes de Gestoras Pro Amnistía, un grupo de apoyo de los presos de ETA y sus familias, por considerar que también forman parte del entramado terrorista.
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