Sharon mejora, pero dudan de su futuro político
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El coágulo de sangre que se le formó en el cerebro no dejó ningún daño permanente. «Hay una posibilidad excelente de que esto no se repita», dijo el jefe de neurología, Tamir Ben-Hur. «Pienso que después de que descanse podrá regresar a su actividad normal», agregó.
En marzo se celebrarán elecciones parlamentarias y algunos analistas sugirieron que los problemas de salud de Sharon podrían restar votos a su nuevo partido Kadima.
Los asesores se apresuraron a asegurar a los israelíes que Sharon no corría peligro y que ni siquiera había necesidad de transferir sus poderes en forma temporaria.
Tras la renuncia de Sharon a la dirección del Likud, el partido derechista israelí había quedado acéfalo hasta ayer. Benjamin Netanyahu, un acérrimo opositor a la retirada de Gaza, fue elegido efe de la agrupación.
Según los resultados finales, Netanyahu recibió 47% de los votos, contra 32% para el jefe de la diplomacia Sylvan Shalom, 15% para Moshe Feiglin, dirigente de la fracción de extrema derecha del partido y 6% para el cuarto candidato, el ministro de Agricultura, Israel Katz.




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