Miles de iraníes lograron volver a comunicarse con el exterior luego de que Starlink habilitara su servicio gratuito de internet satelital en Irán, en medio del apagón impuesto por el gobierno y de una violenta represión contra las protestas que ya dejó miles de muertos y detenidos.
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Activistas confirmaron que el servicio satelital funciona sin costo pese al bloqueo oficial, mientras crecen las manifestaciones y se multiplican las víctimas.
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Terminales Starlink permiten a ciudadanos iraníes volver a conectarse con el exterior tras el bloqueo de las comunicaciones.
La conectividad satelital se convirtió en la principal (y única) vía de comunicación para los ciudadanos iraníes con el resto del mundo, luego de que las autoridades cortaran el acceso a internet el jueves por la noche, cuando las protestas se intensificaron y el gobierno lanzó una ofensiva represiva a nivel nacional. Hasta el momento, Starlink no emitió un anuncio oficial sobre la decisión.
Según confirmaron activistas este miércoles, el proveedor de internet satelital comenzó a ofrecer conectividad sin costo a las terminales que ya se encuentran dentro del país. Mehdi Yahyanejad, activista iraní residente en Los Ángeles que colaboró con el ingreso de los equipos, aseguró a The Associated Press que el servicio gratuito ya estaba operativo. “Podemos confirmar que la suscripción gratuita para terminales Starlink está completamente operativa”, afirmó.
La población iraní, sin acceso a la verdad
De acuerdo con la Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, al menos 2.403 manifestantes y 147 personas vinculadas al gobierno murieron durante las protestas. Además, más de 18.100 personas fueron detenidas. La organización advirtió que las cifras podrían ser mayores ya que gran parte de Irán permanece sin acceso a internet ni cobertura telefónica, lo que dificulta la verificación independiente de los hechos.
Analistas internacionales sostienen que el número de muertos supera al de cualquier disturbio ocurrido en Irán en las últimas décadas y lo comparan con el nivel de violencia registrado durante la Revolución Islámica de 1979. La televisión estatal iraní reconoció por primera vez las muertes el martes, cuando un funcionario habló de “un montón de mártires”.
Donald Trump llamó a los iraníes a seguir protestando
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar el escenario internacional al pronunciarse de manera directa sobre la situación en Irán, en medio de las protestas contra el régimen. A través de un mensaje publicado en su red social, prometió ayuda a los manifestantes y lanzó un ultimátum a las autoridades iraníes.
En su declaración, Trump se dirigió directamente a los ciudadanos iraníes que encabezan las movilizaciones y los instó a continuar con las protestas, con un tono de fuerte respaldo. “Patriotas iraníes, ¡sigan protestando! ¡Tomen el control de sus instituciones! Guarden los nombres de los asesinos y abusadores. Pagarán un alto precio”, expresó.
Además, anunció la suspensión de todo tipo de contacto diplomático con Teherán mientras continúe la represión contra los manifestantes. “He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cese la matanza sin sentido de manifestantes”, afirmó, y cerró su mensaje con una promesa de apoyo externo: “¡La ayuda está en camino! ¡MIGA!”, una intervención que vuelve a colocar a Irán en el centro de la agenda internacional y reaviva la tensión entre ambos países.
Desde Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, responsabilizó directamente a Trump y al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por las muertes. “Declaramos los nombres de los principales asesinos del pueblo de Irán: Trump y Netanyahu”, afirmó.
Cómo se originaron las protestas en Irán
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre en Teherán, cuando comerciantes salieron a las calles para protestar contra la inflación y la caída del rial. En pocos días, las movilizaciones se extendieron a 25 de las 31 provincias, configurando la mayor ola de protestas desde 2022, tras el asesinato de Mahsa Amini a manos de las fuerzas de seguridad.
La respuesta del régimen incluyó represión armada, despliegue de blindados y amenazas explícitas de la Guardia Revolucionaria. En paralelo, las autoridades acusaron al opositor Reza Pahlavi y a Estados Unidos de fomentar los disturbios, mientras ordenaron el corte del servicio de internet en todo el país, una medida que profundizó la opacidad informativa y volvió aún más incierto el recuento real de víctimas fatales.




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