Tragedia aérea en Rusia

Mundo

Moscú - Veintinueve personas murieron ayer en un accidente aéreo de un Antonov-24, que se incendió después de un aterrizaje de emergencia en la tundra, en medio de la nieve y el hielo, en el norte de Rusia. Otras 24 personas sobrevivieron al accidente, ocurrido a cinco kilómetros del lugar de destino, la ciudad de Varandei, terminal petrolera a orillas del Mar de Barents, en el remoto distrito de Nenets.

El Antonov-24 de la Reghionalnaia Avialinii, una pequeña compañía regional que funciona desde hace un año, llevaba a bordo 53 personas: 46 obreros, técnicos y ejecutivos de la empresa petrolera privada rusa Lukoil y siete miembros de la tripulación. Al decolar de Ufa, región de los Urales, el avión se estaba acercando a su destino -después de dos escalas intermedias- cuando ocurrió el accidente.

Las autoridades no tienen claro si se trató de una avería o de problemas vinculados con la visibilidad. El piloto se vio obligado a un aterrizaje de emergencia en la tundra durante el cual el Antonov se inclinó hacia un lado y se incendió.
Los socorros llegaron rápidamente pues del vecino aeródromo de Varandei partieron dos helicópteros de defensa civil con la esperanza de hallar sobrevivientes.

Las condiciones del aparato, casi completamente destruido por las llamas, no alimentaron inicialmente esperanzas de encontrar a nadie con vida.

Luego, los socorristas enviaron desde el lugar del siniestro un mensaje de aliento: había sobrevivientes.

Dejá tu comentario