Violencia en Francia: primer muerto y toque de queda
-
Los hutíes anunciaron una ofensiva coordinada con Irán y Hezbolá contra blancos estratégicos de Israel
-
El llamado del Papa León XIV en Semana Santa contra la guerra: "No dejemos que nos paralicen"
Un bombero extingue el fuego provocado en un auto en un suburbio de Estrasburgo. La violencia urbana va en aumento en Francia.
La esposa, Nicole Le Chenadec, fue recibida ayer por el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, acusado por la oposición socialista de provocar aun más la ira de los jóvenes por sus declaraciones despectivas, luego de dirigirse a ellos como «chusma» y «miserables».
La noche del domingo al lunes fue la más violenta hasta el momento.
Trescientas localidades de Francia fueron escenario de la ira de miles de jóvenes de origen subsahariano o magrebí de fe musulmana, que se sienten excluidos de la sociedad francesa a pesar de haber nacido, en la mayoría de los casos, en el país. Los hechos de violencia se trasladaron ahora desde los barrios periféricos de París a las provincias, con ciudades como Marsella, Lille o Toulouse a la cabeza.
Más de 1.400 vehículos fueron quemados en varias ciudades, pese a la convocatoria al Consejo de Seguridad realizada por el presidente, Jacques Chirac, quien había exhortado a «restablecer la seguridad y el orden público».
Asimismo, bombas molotov fueron arrojadas contra dos iglesias, y un bebé de 13 meses resultó herido en la cabeza en la localidad de Colomb, periferia de la capital, víctima de un ataque con piedras contra un colectivo.
El incidente más serio ocurrió en Grigny, al sur de París, donde los jóvenes atrajeron a los policías a un predio residencial y luego los atacaron con armas de aire comprimido. Un portavoz de la policía dijo que al menos 10 oficiales fueron heridos. Dos de ellos sufrieron heridas importantescuando fueron alcanzadospor balines en el cuello y en las piernas.
• Violencia seria
«Ellos de verdad dispararon contra los oficiales», dijo Bernard Franio, jefe de la policía para el área sur de París, Essone. «Esto es real, violencia seria. No es como las noches anteriores. Estoy muy preocupado debido a este levantamiento», añadió.
En tanto, Muhittin Altun, el joven magrebí que se había refugiado con los dos adolescentes que murieron electrocutados en Clichy-sous-Bois, pidió «el fin» de la violencia. El joven, que quedó gravemente quemado en el episodio que desató los desórdenes, transmitió su mensaje a través de sus abogados.
Alrededor de 395 personas fueron detenidas ayer, la mayoría jóvenes.
En reacción a las sugerencias oficiales de que extremistas islámicos podrían estar agitando algunas de las protestas, una de las mayores organizaciones musulmanas de Francia emitió una «fatwa», un decreto religioso, contra los disturbios, medida que provocó fuerte polémica dentro de esa comunidad.




Dejá tu comentario