Monrovia, Liberia (AFP) - Intensos bombardeos y combates entre los rebeldes y las fuerzas leales al presidente liberiano Charles Taylor se registraron ayer en Monrovia, que causaron numerosas víctimas civiles. La gravedad de la situación, que incluyó un ataque con morteros a la embajada estadounidense sin causar víctimas, llevó al Pentágono a movilizar a 4.500 soldados para un eventual despliegue en ese país. Ninguna fuente independiente pudo confirmar de dónde provenían los disparos de armas pesadas que alcanzaron diferentes barrios de la capital y que habrían provocado por los menos cien muertos, según fuentes de organizaciones humanitarias.
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Los obuses se disparaban desde la zona del puerto, controlada a partir del sábado por los rebeldes de la milicia Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (LURD) y situada algunos kilómetros al norte del barrio residencial y diplomático de Mamba Point.
La Embajada de Estados Unidos en Monrovia fue alcanzada por un disparo de obús, que no ocasionó víctimas, indicó un portavoz militar de la legación.
Los 4.500 soldados que decidió movilizar el Pentágono estaban apostados en el Mar Rojo, aunque no está decidido que tomen posiciones en Liberia.
«Acabamos de enviar tropas para proteger nuestros intereses y nos preocupa la gente en Liberia», afirmó George W. Bush durante una conferencia de prensa conjunta con el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, en su rancho de Crawford (Texas).
El jefe de LURD, Seku Damate Conneh, afirmó que su grupo no tenía más opción que la de tomar «el control total» de Monrovia.
Los combates entre fuerzas gubernamentales y rebeldes se reanudaron el 17 de julio cerca de la capital liberiana, luego de que las dos partes se acusaran mutuamente de haber violado el alto el fuego acordado el 17 de junio bajo el auspicio de la Comunidad Económica de los Estados de Africa del Oeste (CEDEAO).
El presidente nigeriano, Olusegun Obasanjo, llamó este ayer en Abiyán a un alto el fuego en Liberia «antes del despliegue de las fuerzas de CEDEAO», acordado el pasado 9 de julio entre sus países miembros.