En la convención demócrata de junio que proclamará al candidato opositor para disputar con George W. Bush la Casa Blanca en noviembre, votarán los delegados electos en las primarias, pero también 801 funcionarios del partido que no son elegidos por el voto popular y que representan más de un tercio de los votos necesarios para consagrar a un postulante (2.162). Se trata de superdelegados que son legisladores y funcionarios del Partido Demócrata y suelen respetar la mayoría lograda entre los delegados electos. Pero no están obligados a hacerlo y podrían dar vuelta la elección.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario