12 de julio 2005 - 00:00

Ya hay 52 muertos, pero la cifra crecería más

Londres (EFE, Reuters, AFP, ANSA) - El jefe de Scotland Yard, Ian Blair, advirtió ayer que la cifra de muertos por los atentados del jueves en Londres «puede aumentar», ya que aún no han finalizado las labores de rescate bajo los escombros.

La cifra de muertos aumentará por encima de los 52 confirmados oficialmente, indicó el jefe policial, pero precisó que, en todo caso, «no llegará a un número de tres dígitos».

En una conferencia de prensa frente a la estación de King's Cross, una de las más afectadas, Ian Blair pidió tiempo y paciencia a los afectados, en particular a las familias de las víctimas, y recalcó que la labor de identificación es lenta y compleja.

El mando policial describió el lugar de los hechos como «la mayor escena del crimen de la historia británica», y explicó que se está examinando «centímetro a centímetro» en busca de nuevas pistas.

El departamento policial encargado de atender todo lo relacionado con las víctimas llevaba registradas hasta ayer 102.000 llamadas, tanto de personas que buscan información sobre posibles desaparecidos, como de aquellas personas que tratan de aportar algún dato a la investigación.

Uno de los responsables policiales para las tareas de identificación, Dave Johnston, dijo que las llamadas de los ciudadanos para recabar algún dato sobre eventuales desaparecidos o afectados en los atentados han aumentado de una forma «inusitada».

Algunos de los familiares de los desaparecidos comenzaron a mostrar frustración debido a la lentitud con que son identificadas más víctimas
.

En el sitio de la explosión del autobús en Tavistock Square,
Marie Fatayi-Williams rogó por noticias sobre su hijo Anthony, de 26 años.

«Este es el quinto día, cinco días han pasado, y nosotros todavía esperamos para saber qué le pasó a él, y yo, su madre, necesito saber qué le pasó a Anthony», dijo abatida por la emoción.

«¿Cuántas lágrimas tenemos que llorar? Mi corazón está destrozado en este momento», dijo rodeada de amigos y familiares sosteniendo fotografías de su hijo.

La primera víctima que fue formalmente identificada fue
Susan Levy, de 53 años, de Hertfordshire, en el norte de Londres. Era madre de dos hijos y viajaba en el tren de la línea Piccadilly que fue afectada por la explosión entre las estaciones de Russell Square y King's Cross en la hora de mayor tráfico del jueves.

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