21 de octubre 2026 - 16:00

De fabricar velas a acumular millones: la historia de Roxanne Quimby

La empresaria convirtió un pequeño emprendimiento con cera de abeja en una compañía millonaria y después destinó parte de su fortuna a la conservación ambiental.

Roxanne Quimby convirtió un pequeño emprendimiento artesanal en un éxito empresarial.

Roxanne Quimby convirtió un pequeño emprendimiento artesanal en un éxito empresarial.

Gentileza - Robert F. Bukaty

Antes de convertirse en una empresaria millonaria, Roxanne Quimby vivía en una cabaña de Maine sin agua corriente ni electricidad. Su vida cambió cuando conoció al apicultor Burt Shavitz y empezó a transformar la cera sobrante de sus colmenas en productos artesanales.

Ese proyecto terminaría convirtiéndose en Burt's Bees, una marca de cuidado personal que años después sería vendida por cientos de millones de dólares. Tras dejar la empresa, Quimby invirtió gran parte de ese capital en la compra y protección de tierras.

Burt’s Bees nació a partir de velas y productos hechos con cera de abeja antes de expandirse al cuidado personal.

Burt’s Bees nació a partir de velas y productos hechos con cera de abeja antes de expandirse al cuidado personal.

El negocio artesanal que se convirtió en Burt’s Bees

El origen de Burt's Bees se remonta a comienzos de los años 80, cuando Quimby conoció a Burt Shavitz en Maine. Él se dedicaba a la apicultura y vendía miel, mientras que ella buscaba una forma de generar ingresos después de haber dejado atrás una etapa de vida autosuficiente.

La primera oportunidad apareció en la cera de abeja que Shavitz acumulaba como sobrante. Quimby aprendió a fabricar velas con distintas formas y empezó a venderlas en ferias artesanales. También mejoró la presentación de la miel, que hasta entonces Burt comercializaba en grandes frascos reutilizados.

El negocio creció tan rápido que, hacia fines de los años 80, una boutique de Nueva York empezó a vender sus velas y eso impulsó todavía más la producción. En 1991, Burt's Bees se constituyó formalmente y amplió su oferta con jabones, perfumes y productos de cuidado personal.

En esa misma etapa apareció el bálsamo labial de cera de abeja, que terminaría convirtiéndose en uno de los productos más reconocidos de la marca. La empresa pasó por una antigua escuela y después por una bolera abandonada. Más adelante trasladó sus operaciones a Carolina del Norte y concentró el negocio en el cuidado personal. Para 1998, Burt's Bees ya ofrecía más de 100 productos en unos 4.000 puntos de venta y superaba los u$s8 millones en ventas.

La venta de la compañía le generó a Quimby cientos de millones de dólares y transformó su patrimonio.

La venta de la compañía le generó a Quimby cientos de millones de dólares y transformó su patrimonio.

La millonaria venta que transformó su futuro financiero

La expansión de Burt's Bees terminó convirtiendo a Quimby en multimillonaria. En 2004, la firma de capital privado AEA Investors compró el 80% de la compañía por u$s173 millones. Tres años después llegó la operación más grande, cuando Clorox adquirió Burt's Bees por u$s925 millones. Esa venta le reportó a Quimby u$s185 millones adicionales.

En total, las dos operaciones le habrían generado u$s358 millones, sin contar los dividendos que pudo haber recibido mientras todavía mantenía participación en la compañía. Su patrimonio neto fue estimado posteriormente en u$s200 millones.

Hay que tener en cuenta que Quimby había comenzado fabricando velas de cera de abeja de manera artesanal, con una estructura mínima y sin una trayectoria previa en grandes empresas.

Tras dejar la empresa, destinó buena parte de su fortuna a comprar y proteger grandes extensiones de tierra en Maine.

Tras dejar la empresa, destinó buena parte de su fortuna a comprar y proteger grandes extensiones de tierra en Maine.

En qué invirtió su fortuna tras dejar Burt’s Bees

Después de vender gran parte de Burt's Bees, Quimby concentró sus inversiones en un objetivo muy distinto, preservar tierras naturales en Maine. Su interés había empezado antes de desprenderse de la empresa.

En 1998 hizo su primera compra importante de terrenos con la idea de proteger los bosques del norte del estado. Entre 2001 y 2003 destinó unos u$s8 millones a adquirir cerca de 16.000 acres de tierras sin urbanizar. Con el tiempo, continuó ampliando esa superficie.

Uno de sus proyectos más importantes llegó en 2016, cuando donó 87.500 acres al gobierno de Estados Unidos. Esas tierras, valuadas en unos u$s60 millones, pasaron a formar parte del Monumento Nacional Katahdin Woods and Waters.

La operación incluyó además una dotación de u$s20 millones destinada a infraestructura y funcionamiento. Quimby también impulsó, junto con sus hijos, fundaciones dedicadas a la conservación y a la protección de esas áreas.

Después legó a adquirir más de 120.000 acres de bosques en Maine y destinó parte de su patrimonio a proyectos relacionados con biodiversidad, preservación natural y acceso público a esos espacios. Así, el dinero generado por Burt's Bees volvió a la tierra en forma de reservas naturales y proyectos de conservación.

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