Día del Amigo: las nuevas formas de celebrar la amistad

Opiniones

Las personas se han visto obligadas a meterse dentro de una pantalla. Y si bien ha producido un desgaste enorme, la pantalla posibilitó que el distanciamiento social físico, no sea emocional.

Desde siempre, se ha dicho que los argentinos eran muy amigueros. Es decir, le daban importancia a las amistades, se dedicaban a cultivarlas. Tener amigos era para ellos un valor, incluso han ubicado un día en el calendario para celebrarlo. El 20 de Julio se las redes sociales se poblaban de mensajes, los teléfonos sonaban, los grupos de chats se saturaban, los restaurantes agotaban sus plazas de reserva. Aquí y allí, se reunían a festejar, abrazarse, brindar.

¿Ha cambiado la amistad después del 2020? ¿Se espera con el entusiasmo de antes ese día del amigo?

Si entendemos, que el hombre es principalmente un ser social, enlazado afectivamente a los otros, las amistades, en tanto lazos afectivos que aportan sostén emocional ocupan un lugar central en el entramado social. Uno rasgo bien característico del ser humano es desarrollar la vida en comunidades, es decir, junto a otros hombres. Otros, de quienes depende y necesita, a la vez, para con quienes adquiere obligaciones y responsabilidades.

El confinamiento, que requirió el COVID 19, ha impactado en todos los vínculos humanos, tanto en lo que hace al ámbito familiar: los padres e hijos, hermanos, abuelos, como en otros ámbitos: a los compañeros de colegio, los colegas de trabajo, los equipos de deportes, los vecinos, etc. y, como no podría ser de otro modo, a los amigos.

En lo que hace especialmente a las amistades, el aislamiento / distanciamiento social ha producido efectos diferentes según el momento de la vida de cada quien y la implicancia de ese vinculo particular. Los amigos no tienen el mismo lugar para un niño puber en los últimos años de la escuela primaria, un adolescente terminando el colegio secundario, un joven en los primeros años de la universidad, un adulto joven que ronda los treinta y está buscando una pareja en la que instalarse, que alguien ya con una familia armada y niños pequeños. A su vez, los vínculos amistosos no son todos iguales, algunos datan de largo tiempo, están mas establecidos y arraigados, otros se están construyendo o andan en el tiempo de los primeros contactos. Distintos fueron los escenarios, en los que el aislamiento social hizo su aparición, interrumpió o trajo un impasse en las amistades. Como psicoanalista, pienso que las distintas posibilidades se han jugado en lo singular de cada caso.

El confinamiento social ha implicado cierto ensimismamiento o repliegue en casa y muchas personas han sentido menos disponibilidad afectiva para los vínculos sociales en general, han rescatado algunas amistades más cercanas en quienes se han sostenido, y otras, han ido cayendo o simplemente postergándose.

En esa contraposición y variedad de experiencias vitales en las que el confinamiento social ha incidido, muchos jóvenes han ensayado convivencias con amigos o se han ido a vivir solos, muchas parejas se animaron a convivir y tantas otras se separaron.

¿Qué sucedió con las amistades en la virtualidad?

Es sabido, que el contacto cuerpo a cuerpo es irremplazable para el ser humano, en los distintos momentos de la vida con su singularidad, en los niños pequeños que buscan el juego físico - el treparse al tobogán, el jugar en el arenero -, en los adolescentes que hacen “juntadas”, “barra de amigos”, “previas”, en los ancianos que requieren ayuda física para higienizarse o desplazarse. Además de las palabras o las imágenes, el contacto con la piel del otro también es constitutivo para el hombre.

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Las personas se han visto obligadas a meterse dentro de una pantalla, a trascurrir la vida en internet, el colegio, el trabajo, las amistades, las compras de alimentos, las series y películas, la charla con los abuelos. El contacto al mundo sucedió gran tiempo en la pantalla de algún dispositivo electrónico. Si bien, eso, ha producido más de un año después un desgaste enorme, agotador para la mayoría, a su vez, la pantalla posibilitó que el distanciamiento social físico, no sea emocional, que esos lazos afectivos vitales se hayan hecho presentes en lo virtual.

Mientras seguimos conviviendo con el Covid 19, los argentinos encontramos hoy nuevas formas de festejar la amistad, pequeñas burbujas que cuidan a los amigos y esos abrazos virtuales que dan calor humano.

Psicoanalista, Miembro de APA, IPA y FEPAL.

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