13 de septiembre 2023 - 09:01

Massa: mejor que decir es hacer

Sergio Massa en la Unión Industrial de Entre Ríos.

Sergio Massa en la Unión Industrial de Entre Ríos.

Captura de TV.

La semana anterior, la candidata presidencial de Juntos por el Cambio, había salido al cruce de la promesa de Sergio Massa de eliminar el impuesto a las Ganancias para los empleados, al preguntarle - ¿Por qué no lo hace ahora? - ¡Usted es el ministro de Economía! (Patricia Bullrich) a través de la red X. El diputado Cristian Ritondo por Twitter: “Podes hacerlo ahora, mandá la ley que la votamos”. Ayer Sergio Massa dio a conocer el decreto de Ganancias: “Necesitamos que sea ley, ojalá los diputados cumplan”. Ahí la tienen, Macri prometió que, en su gobierno, los trabajadores no iban a pagar impuesto a las ganancias, y no cumplió. Si es cierto que el PRO quiere bajar impuestos, esta es una gran oportunidad.

Sergio Massa, viene anunciando medidas buscando atenuar el impacto de la devaluación en los ingresos de las familias, tratando de sostener el consumo y la actividad económica. Por eso otorgó una suma fija de $ 60.000 para trabajadores del sector privado y empleados públicos dividida en dos cuotas mensuales, no remunerativa y por única vez, para trabajadores con salarios netos de hasta $ 400.000 mensuales. El Estado va a financiar parte de la suma fija para los trabajadores, siendo Pymes o Micropymes, restando de las contribuciones patronales. El nuevo mínimo no imponible será de 15 salarios mínimos ($1.770.000) por mes. Se establecerá un régimen de “mayores ingresos” y sólo entregarán el tributo CEOs, gerencias, subgerencias, puestos calificados y jubilaciones y pensiones de privilegio.

También se concedió un bono de $ 37.000 mensuales a jubilados y pensionados que perciban la retribución mínima, durante los meses de septiembre, octubre y

noviembre. Como parte de la compensación de la disparada de precios, se fijó un reintegro de IVA de hasta $18.000 en compras con tarjeta. Se reacomodó un refuerzo de $ 25.000 por única vez a empleadas domésticas, en dos cuotas mensuales, en septiembre y octubre. El Estado va a reembolsarles el 50% de esta asistencia, que deberá tramitarse ante el ministerio de Trabajo y, además, dispuso que los trabajadores podrán acceder a créditos por hasta $ 400.000 en 24, 36, 48 cuotas, a tasas diferenciales, alrededor de un cuarto del costo de las tasas bancarias.

Se decidió que las familias con ingresos inferiores a los $ 2 millones mensuales no sean alcanzadas por el incremento de las empresas de medicina prepagas, por DNU, por 90 días, aunque el trámite administrativamente luce dificilísimo. Además, abundan las amenazas de copagos y restricción de prestaciones.

Se suma un refuerzo de ingresos de $ 20.000 para los beneficiarios del Programa Potenciar Trabajo, a sufragarse en cuotas iguales en septiembre y octubre. También se otorgó un refuerzo de $ 10.000 / $ 23.000 en la tarjeta Alimentar a pagar en septiembre y octubre, más un aumento de 30% a partir de noviembre. Asimismo, se dispuso que los monotributistas de las categorías: A, B, C y D no sufragarán por 6 meses el componente tributario. Se eliminaron los derechos de exportación para los productos de las economías regionales: vino, mosto, arroz, tabaco, forestal, etcétera.

- ¿A quién le interesa moderar el gasto público, cuando el ingreso de una familia no alcanza ni siquiera para llegar a fin de mes? -

El desastre que consintió Mauricio Macri tuvo en vilo al Gobierno desde el 10 de diciembre 2019, hasta último momento. Massa consiguió el desembolso del FMI por unos u$s 7.400 millones, después de resistir presiones para devaluar 100%.

El Gobierno ha demostrado voluntad de cumplir con el FMI, pero cada vez es más difícil alcanzar las metas cuantitativas acordadas, al haber recibido la peor herencia desde el regreso de la democracia, que le dejará a la administración de Juntos por el Cambio.

El año 2023 podría terminar con un déficit primario superior a la meta anual acordada con el FMI. La meta anual de reservas netas es impracticable, porque las mismas deberían aumentar tanto y en forma creciente en lo que resta del año, que se tornaría imposible atender otros frentes. Y no solo, NO se cumplirán las metas cuantitativas, tampoco se van a cumplir las metas cualitativas, si fuera menester. El Gobierno no puede descerrajarse un disparo en los pies y fomentar un estallido social. Hasta ahora viene haciendo todo lo posible para impedir que detone la bomba que le dejó plantada Mauricio Macri en 2019.

¿Por qué no se puede cumplir asi, con el FMI?

El FMI pidió que luego de la devaluación se continúe con el crawling peg para preservar la competitividad, pero el Gobierno ya devaluó y fijó el tipo de cambio en $350 hasta octubre. El problema es que el crawling peg acelera y no detiene la inflación y, la inflación contribuye y realimenta el atraso cambiario. El FMI asimismo solicitó que las intervenciones cambiarias sean limitadas a los eventos de estrés, pero el Gobierno está “bajo ataques especulativos”, por eso, desde la devaluación, el BCRA continúa interviniendo en el dólar MEP.

Para el FMI, los tipos de cambio múltiples y las restricciones cambiarias debieran intentar desmontarse, pero el Gobierno hizo caso omiso y, la emprendió con un nuevo dólar soja y detuvo algunos pagos de importaciones. En cuanto a la intervención del BCRA en el mercado de bonos, debería garantizar el funcionamiento del mercado, resguardando el balance del BCRA, sin embargo, el BCRA compra títulos del Tesoro en el mercado secundario y financia la compra de bonos en el mercado primario por parte de las agencias públicas.

Concisamente, el programa económico, como lo afirmó el FMI, está descarrilado y el ministro Massa le contestó que el FMI no van a establecer la política interna del país aplicando su lógica económica.

En consecuencia, la pesada herencia de Macri, el COVID, la guerra y la sequía, fueron agravándolo todo, y el FMI viene intentando acotar fuertemente los grados de libertad con los que se puede encarar la dura tarea de seguir resolviendo “el desastre Macrista”, del cual el mismo FMI fue cómplice.

Afortunadamente después que The Economist y Wall Street despacharon al CEMA y la Fundación Mediterránea, la agenda de discusión sobre los regímenes monetarios está descartada, por lo menos por 2 años.

Massa no amenazó con retorica estudiantil, se plantó y dijo 100% de devaluación no, 60% tampoco; 20% y lo dejo fijo en $ 350. Pues bien, aunque observando al conductor de la máquina, nos gustaría que viaje más de prisa, Macri nos subió al tren del FMI, y se aseguró, que nadie pueda bajarse en la siguiente parada. Por eso, cada paso hacia el objetivo, aunque solo suponga un pequeño alivio del ruinoso desastre que dejó Mauricio Macri, es un inmenso avance hacia adelante. El solo hecho de negarse a consentir la precaria y opresiva receta estándar del FMI, sumándose a las fuerzas de la historia y vivirlas en medio de la gente, despierta la esperanza de salir de esta ruta insegura que venimos transitando desde 2016.

Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros

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