15 de enero 2004 - 00:00

"Podrían crecer más. Lástima que Kirchner no se dé cuenta"

Hans Humes
Hans Humes
El copresidente del comité global de acreedores que se acaba de conformar en Roma, Hans Humes, aseguró que la economía argentina podría crecer «mucho más de 6% si el gobierno apurara la salida del default», pero lamentó que el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, «todavía no se haya dado cuenta».

Desde sus oficinas de Londres, tras haber participado en el encuentro que derivó en la conformación del comité que reúne a acreedores de todo el mundo, Humes dialogó con Ambito Financiero. Desmintió de manera rotunda que los inversores que compraron bonos argentinos sean fondos buitre («incluso hay jubilados italianos que perdieron casi todo») y se quejó por la falta de voluntad de negociación del gobierno. «Vamos a agotar las instancias de negociación para no llegar a juicio», señaló.

En un castellano casi perfecto, Humes -que renegoció como acreedor las reestructuraciones de deuda con Rusia y Ecuador, entre otros casos- señaló: «Los fondos estamos dispuestos a poner nuevamente plata en el país porque vemos una excelente oportunidad de recuperación, pero para eso es necesario que se avance en la salida del default».

Humes fue elegido junto con Nicola Stock, que representa a los italianos agrupados en Task Force Argentina ( TFA) para presidir el comité global de acreedores que reúne a inversores de los Estados Unidos, Alemania, Italia, Suiza y Japón. A continuación, el diálogo mantenido con este diario.

Periodista:
¿Qué opina de la inflexibilidad expresada por el presidente Néstor Kirchner en sus encuentros con George W. Bush y Horst Köhler respecto de la reestructuración de la deuda?

Hans Humes: El pueblo argentino debe reconocer que las condiciones económicas han mejorado bastante en los últimos meses. De esto se deduce que la posibilidad de pagar es ahora superior a la de antes. Las expresiones de Kirchner, que considera imposible reducir la quita de 75%, deben ser analizadas como expresiones políticas que poco tienen que ver con la situación económica actual. El grupo ABC (Argentine Bondholders Committee), que reúne a fondos estadounidenses, propuso una quita razonable de 35% con alargamiento de plazos y reducción de tasas.


P.:
¿Existe una negociación en marcha o consideran que hasta ahora hubo más bien posturas unilaterales del gobierno?

H.H.: Hemos puesto mucha fuerza en organizarnos y notamos que el gobierno está luchando en contra de este movimiento. Lo concreto es que los acreedores no vemos una negociación por parte del gobierno y, si existe, no nos dimos cuenta. Nuestra intención es reunirnos próximamente con Roberto Lavagna y, si es necesario, viajaremos a Buenos Aires. También prevemos mantener contactos directos con funcionarios del FMI, que estuvieron al tanto de nuestros movimientos.


P.:
¿Están evaluando la posibilidad de iniciar acciones legales?

H.H.: No voy a comentar eso; la idea es dejar abiertas las líneas de negociación. No está en nuestra intención demandar, claro que también depende mucho de la intención que demuestre el gobierno de entablar un contacto serio.


P.:
¿Existen muchos fondos buitre en el grupo de acreedores?

H.H.: Reconozco que la Argentina es un país con un grave problema de pobreza. Pero le aseguro que la gente que compró bonos argentinos en el exterior no está mucho mejor. Hay una gran cantidad de abuelos italianos y pequeños ahorristas, en general, de muy escasos recursos, que tienen estos títulos y perdieron mucho en el camino. La mayor parte de los inversores que compraron está muy lejos de la categoría de fondos buitre.


P.:
¿Cómo puede impactar en la economía la continuidad del default?

H.H.: En el caso del fondo al que pertenezco (Van Eck), hemos invertido en provincia de Buenos Aires, Banco Galicia, en el propio país, y siempre con la mira puesta en poner plata fresca y reinvertir. Y sin duda somos uno de los que quiere poner dinero fresco en la Argentina. Muchos de nosotros vemos una oportunidad y queremos invertir más, pero para eso es necesario que el gobierno encare en serio el problema del default que entienda que será mucho mejor solucionar el tema ahora que hacerlo en dos años. Lo que hace Kirchner, al estirar los tiempos de la reestructuración, daña la economía argentina. El país crecerá rápidamente cuando haga algo racional con su deuda. Y ahora es el momento.


P.:
Pero el gobierno sostiene que si lo presionan para dedicar más recursos para pagar la deuda la situación interna lo sufriría...

H.H.: Ahora la Argentina tiene los recursos; tarde o temprano, tiene que pagar. Una vez que arregle la deuda, al próximo año crecerá mucho más que 6%. Esto pasó con Rusia y otros países que hicieron eso. Se puede quedar con el dinero y no pagar, pero en algún momento se tiene que reconocer que es mejor arreglar el asunto. Una propuesta racional podría estar en el medio de 75% de quita que ofreció el gobierno y lo que proponemos nosotros, que es una reducción nominal de 35%, con reducción de tasas y más plazo. Pero la verdad es que el gobierno ni siquiera se mostró dispuesto a abrir la discusión. Se está arriesgando a que los acreedores tomen medidas mucho más duras si esto continúa estirándose.


P.W.

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