Provincia: otro intento para que sea rentable
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Periodista: Muchos aseguran que si el banco fuera privado hace tiempo que habría cerrado. Y que su funcionamiento se justifica por razones políticas y no económicas...
Jorge Sarghini: Creo sinceramente que ése es un debate que está superado. La existencia del Provincia está más que avalada. En lo que sí tenemos que trabajar es en que quede bien en claro que un banco público igual tiene que demostrar que debe ser eficiente y no caer en vicios que muchas veces tuvieron las empresas públicas.
P.: Hay también críticas abiertas por la política crediticia que tuvo este banco en el pasado, fundamentalmente por préstamos millonarias hoy irrecuperables.
J.S.: En principio creo que esos créditos fueron otorgados con la mejor voluntad y en un contexto económico que no debe ser abandonado cuando se los analiza. Además considero que fueron otorgados y tomados con honestidad, pero si así no lo fuera el banco está a absoluta disposición de la Justicia para colaborar en lo que se requiera para aclarar esa situación. Además, le adelanto que cuando termine la feria judicial comenzaremos a ejecutar a los deudores morosos, comenzando por los de más de 200.000 pesos de mora.
P.: ¿Cuál es la situación de esa cartera?
J.S.: Hubo una decisión de quitar esa cartera del banco y formar un fideicomiso que administra esos créditos incobrables.
P.: ¿Cómo es hoy la situación y como están los números del banco?
J.S.: Lo primero que quiero transmitir es que el Provincia ya superó la crisis de liquidez y que estamos en plena reconstrucción. Estamos en un nivel de estabilización superior a la media del sistema y muy conformes con la llegada que ya tenemos con el público en productos como tarjetas, cajas de ahorro y cuentas sueldo, donde superamos el millón de cuentas. Donde no estamos muy conformes aún es con las cuentas corrientes. En cuanto a los créditos, hay cada vez más líneas, pero todavía la demanda es baja.
P.: ¿Cuáles son las ventajas comparativas del Provincia frente a otros bancos, incluyendo los privados?
J.S.: Este banco tiene una presencia importante, por ejemplo en las cuentas salario, donde se superó el millón de personas. También tenemos una penetración importante entre las pymes. Obviamente éste es el primer foco donde deberíamos enfocar nuestro norte. Pero mi idea es que el banco a priori no deseche la posibilidad de intervenir en ningún buen negocio. Queremos competir, con nuestras armas, con bancos privados que hoy son eficientes. Lanzaremos además en los próximos días una fuerte baja en los intereses de todas las líneas, fundamentalmente en los préstamos para el consumo y las pymes.
J.S.: Aproximadamente 11.000 personas.
J.S.: No habrá despidos, sino que trabajaremos en reasignaciones de tareas, pero pensando en un nivel estructural y estratégico mirando todo el sistema. Por ejemplo, ya estamos hablando con el Banco Nación para complementar tareas.
J.S.: Hay lugares donde los dos bancos tenemos presencia sobredimensionada y los dos somos ineficientes. Coordinaremos allí entonces con el Nación el mantenimiento de una sola sucursal de alguno de los dos bancos, que sea eficiente y esté cerca del público de ese lugar para que los habitantes del lugar tengan su entidad financiera. Pero en muchos sitios no se justifica que haya abierta una sucursal del Nación y otra del Provincia. Ya hablé con la presidenta del Nación, Felisa Micelli, y ya estamos comenzando a trabajar en este sentido. Se trata de aumentar la productividad.
P.: ¿Qué pasará con el directorio del Provincia?
J.S.: Se reducirá de 11 a 9 incluyendo el presidente. Creemos que no necesitamos más. Incluso hoy el banco funciona con cinco directores y un presidente. Además habrá una reestructuración de las sucursales que el Provincia mantiene en el exterior y que fueron diseñadas cuando la prioridad era obtener fondos financieros. Cerraremos alguna de las que hoy están funcionando para abrir otras, por ejemplo en China, donde los bonaerenses destinen sus exportaciones y necesiten apoyo para ser más eficientes y abaratar sus costos.
P.: ¿Recibió en los días que está en el banco algún pedido personal de Felipe Solá o algún otro político para otorgar algún crédito puntual cuyos números no den o para perdonar alguna mora?
J.S.: No las recibí, no las recibo, ni las recibiré. Pero tampoco percibo que esté en el pensamiento del gobernador hacerlo. Sé que nunca haría una cosa así. Creo que hubo un aprendizaje en el pasado sobre lo malo que es hacer pedidos de este tipo y además pienso que la clase política ya entendió las ventajas de tener prudencia fiscal. Pero de todas maneras aprovecho este reportaje, que es el primero que doy, para dar un mensaje general: ¡no me llamen para este tipo de pedidos! Estoy administrando un banco que es de los bonaerenses, no mío ni de ningún político o de sus amigos.
Entrevista de Carlos Burgueño




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