8 de diciembre 2004 - 00:00

Sobre el desatino

(El periodista dialoga con dos economistas reconocidos; se omiten los nombres porque a los dos les gusta escribir sus propias notas y no que se los identifique por diálogos. No es sólo discreción y responsabilidad profesional.)

PERIODISTA: ¿Estamos bien o mal? ¿Lavagna se queda o se va?

Economista 1: Sigue creciendo la economía, y ese fenómeno oculta otras improvisaciones. Por ejemplo, la pifia con China. Es casi imperdonable que la Argentina se proclame a favor del libre comercio con China, que vende productos baratos en dólares (y nos va a inundar), y al mismo tiempo se resista al libre comercio con los Estados Unidos o Europa, que venden productos caros en dólares y no nos podrían invadir. Un disparate.


Economista 2: Más disparate-si uno lee los catálogos de los grandes hipermercados y observa que en todas sus ofertas de productos, éstos son «made in China». Y eso que no aparecen otros productos que también se hacen en China, pero que se tercerizan en otros países.


P.:
¿Usted también se va a encarnizar con lo de China?

E2: Podría continuar porque ese episodio ha superado cualquier límite, no sólo económico. Pero debo decirle que a mí me escandaliza otro hecho: la voluntad oficial para pagarle al Fondo Monetario Internacional para que abrume al país con recomendaciones. No quiero entrar en política, sólo en cuestiones prácticas: ¿para qué destinar 5.000 millones de dólares, el año próximo, a que se retiren de la Argentina y no vuelvan nunca más? Me parece una de las decisiones más desatinadas, cuando con un arreglo mínimo se mantienen esas reservas en el país (al menos una parte) y pueden servir para otros emprendimientos. Es como tener el dinero de Santa Cruz en el exterior, congelado o con una mínima tasa. Ni hablar si quieren pagarles todo lo que se le debe al FMI y al resto de los organismos internacionales: un desatino monumental. Si uno se asocia en determinados clubes, es porque éstos ofrecen ventajas a los socios.

P.: No los veo entusiasmados con el futuro.

E1: Ya todos conocen la canción de la falta de inversión para el futuro argentino. Pero, la verdad, parece que nadie quiere ver este punto grave: total, va a ocurrir en dos o tres años. La fortuna no siempre es favorable como ahora y, por lo tanto, con los cambios en el mundo y el posible enfriamiento de la economía por la devaluación del dólar (y la segura suba de la tasa de corto y de largo plazo), las condiciones pueden cambiar. No es bueno no estar preparados para esa circunstancia.

E2: Podría agregar mucho más a ese cuadro; la faltade reformas nos indica que aún hoy se observan problemas. ¿O no es un problema que, con el tipo de cambio más alto del mundo, exportamos menos que antes en volumen? Son detalles para no perder de vista.


P.:
No contestaron lo de Lavagna.

E1 y E2: Esa situación está terminada, aunque no tenga fecha. No sabemos quién es el responsable de haber roto la cristalería, pero eso ya no se recompone. Sólo resta el esfuerzo de uno para mostrar que se va con dignidad y el de otro para demostrar que lo echa porque no sirvió en determinada instancia. Hay, claro, otras cuestiones en el medio que el periodismo no cuenta.

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