2) Al devaluado Lavagna, ahora le bajan más el precio
En caída, Roberto Lavagna ve licuarse cada vez más el protagonismo que le aportó su pacto con Néstor Kirchner y que, imaginó, le garantizaría un lugar expectante en la estructura de un Partido Justicialista normalizado. Soñó con ser el único vice del Kirchner presidente de esa estructura. Pero son malas las noticias para el ex ministro de Economía: no sólo habrá varias vicepresidencias sino que ninguna le está reservada a él.
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«No tengo ambiciones partidarias», se confesó el gobernador.
¿Hay otro destino para él. Parece complejo: la posibilidad de encabezar la lista de congresales nacionales por la provincia de Buenos Aires quedó en suspenso cuando un avispado revisó el padrón y comprobó que no es afiliado al PJ bonaerense.
El ex ministro hace un planteo similar. Ayer reunió a su equipo de colaboradores más cercanos para revisar, a cinco días de su pacto con Kirchner, cómo pilotear ese proceso. Allí aseguró que, todavía, no está definido cuál será su rol institucional en el peronismo.
En adelante, esa costura operará a través de Eduardo Camaño, que queda como encargado de cincelar el acuerdo con la Casa Rosada. También la utilidad del quilmeño se desdibujó: su valor como presidente del congreso del PJ perdió kilates ante la decisión de autoconvocar ese encuentro (ver nota).
En su chacra de Máximo Paz, el ex ministro reunió a su clan peronista: Camaño, Javier González Fraga, Alejandro Rodríguez, Alberto Coto, Santiago Díaz Ortiz y Marina Cassese. Faltó, con aviso, Jorge Sarghini. ¿El juarense tiene reservas sobre el pacto? Aseguran que no.
Entre amigos, Lavagna prometió que seguirá manifestando sus objeciones sobre el rumbo del gobierno, pero que las eventuales diferencias las «canalizará» a través del PJ normalizado. «No voy a cambiar ni una coma», juró. Dijo, además, que en ningún momento se habló de gestión: «Todo giró sobre el PJ».
Kirchnerizado, alertó sobre la formación de un polo de centroderecha donde ubicó, con libreto pingüino, a Elisa Carrió, Ricardo López Murphy, a «peronistas de derecha» y a «un sector» de PRO. No aclaró si incluye o no a Mauricio Macri con quien estuvo a un paso de pactar en 2007.
Es probable que haya comenzado a dimensionar cómo sus fotos con Kirchner en Olivos están cariando su figura porque descartó que en lo inmediato vuelva a verse con el ex presidente o mantenga un encuentro con la presidente, Cristina Fernández.




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