Avanza el proyecto de ley de Servicio Cívico Voluntario
-
The Financial Times puso el foco en el caso Adorni y advirtió por el impacto político del escándalo
-
La CGT celebró un reclamo de la OIT al Gobierno y redobló criticas a la reforma laboral
Por su parte, la oficialista Blanca Osuna señaló: "subyace en todo el proyecto una estigmatización, porque hay formación en oficios pero qué pasa con la formación en arte o en filosofía, o acaso los pobres sólo deben deben aprender oficios".
Además, señaló que en Mendoza "hubo 1.300 aspirantes a inicios de 2006 contra 700 que concluyeron el servicio voluntario".
Al respecto, la radical mendocina Laura Montero afirmó que "de ninguna manera contempla sólo a los jóvenes que están en mayor estado de vulnerabilidad por su situación de pobreza", al tiempo que afirmó que "esto tiene que ver con hacerse cargo de que hay chicos a los que hay que insertarlos de alguna manera".
Además, el senador radical Ernesto Sanz consideró que "es mucho mejor que se diga que hay una decisión política de votar en contra de este proyecto, porque está encarnado en una figura política" y agregó que "en 2007 lo hubieran votado con las dos manos".
Por su parte, el jefe del bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto, aceptó que "la definición de este tema tiene que ver con una política pública del Gobierno nacional" e incluso sostuvo que la ausencia del senador oficialista José Pampuro -que tenía un proyecto propio sobre Servicio Cívico- "tiene que ver con respetar la decisión política del Gobierno sobre este tema".
Además, Pichetto aseguró que "no están preparadas para esto las Fuerzas Armadas" y defendió el sistema de educación vigente al señalar que "el único país inclusivo de Latinoamérica, con 47 universidades públicas gratuitas es la Argentina".



