23 de diciembre 2003 - 00:00

Bancos prestarán a empresas en mora

El gobierno sigue impulsando medidas, preocupado porque sigue sin reaccionar el crédito a público y empresas. Ayer, el Central flexibilizó más sus normas y facilita a que las empresas en mora -y hasta las que tengan patrimonio neto negativo-puedan recibir dinero de bancos. Sin dudas algo riesgoso, con bancos a su vez que ya tienen patrimonio neto en rojo. Paralelamente, debutó la venta de cheques de pago diferido en la Bolsa. Fueron pocas operaciones las que se hicieron con una tasa de descuento de 5%. La realidad es que el gobierno no acierta en el diagnóstico: lo que sucede es que por la incertidumbre existente, son las empresas y el público los que no acuden a los bancos a pedir préstamos. Es un problema de demanda y no de oferta. Aún no hay ambiente de negocios en la Argentina y por ende, la inversión privada es escasa.

Una serie de medidas dio a conocer ayer el Banco Central para darle mayor flexibilidad al sistema financiero. Por un lado, se redujo el requisito de «experiencia» para accionistas y directores de entidades. Se pasó de 51% a 25%, al capital que tiene que estar en manos de personas con trayectoria financiera previa, mientras que bajó de 100% a 66% para los directores.

El objetivo del Banco Central es facilitar «la incorporación de nuevos grupos económicos y de capitales frescos en el sistema»
, según explicaron. De acuerdo con esta visión, se estimulará la tendencia para que lleguen nuevos aportes de capital a las entidades, que durante 2003 recibieron cerca de $ 2.700 millones en este concepto (cerca de 900 millones de dólares), según las cifras que maneja el BCRA.

• Otras medidas

Esta flexibilización para el ingreso de nuevos jugadores podría generar novedades para las ventas de los bancos Suquía, Bisel y Bersa, cuyas licitaciones fueron declaradas desiertas cuando el Banco Nación intentó avanzar.

Además de facilitar el ingreso de nuevos accionistas al sistema financiero, también se conocieron más medidas destinadas a facilitar el acceso al crédito de empresas con deuda en mora pero que enfrentan buenas perspectivas. En este sentido, se incrementó el tope de financiamiento permitido para las empresas de patrimonio neto muy afectado por la crisis, incluso negativo. Además, a las entidades financieras que no tienen préstamos otorgados a estas compañías se les permitirá darle financiamiento adicional en categoría 1 (situación normal), lo que permitiría un mayor acceso al crédito a este tipo de compañías.

En este caso, se está apuntando a empresas que soportaron una fuerte caída de ventas tras la convertibilidad, pero que ahora se están recuperando por la mayor ventaja exportadora y la mejora del mercado interno. «Seguimos con nuestra política de separar entre el pasado de las compañías y sus perspectivas de futuro», señalaron en el Central. Esta es la situación específica, por ejemplo, de muchas empresas del rubro textil.

En esta línea, se eliminaron además restricciones para las refinanciaciones de deudas bancarias. Antes, por el solo hecho de refinanciar su deuda el deudor debía ser clasificado «en problemas», es decir categoría 3. A partir de ahora, y hasta el 31 de diciembre de 2004, la compañía podrá ser considerada en situación 1, con lo cual accederá a nuevo financiamiento a tasas muy inferiores.

Se adoptan otras medidas que apuntan en la misma dirección, como reducir entre 5 y 10 puntos porcentuales los porcentajes de cancelación de las deudas refinanciadas requeridos para desafectar previsiones.

El comunicado distribuido ayer por el BCRA señaló que estas medidas «complementan los cambios normativos ya instrumentados a partir de marzo de este año y apuntan a una mejor intermediación financiera», señalando además que «contribuye al crecimiento de la economía y a una recuperación de la rentabilidad y capitalización de los bancos».

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