20 de septiembre 2002 - 00:00

Bordón: en carrera y por adelantar las elecciones

Si no eran pocos los candidatos del PJ a la presidencia, ahora hay otro anotado: José Octavio Bordón, el «Pilo», alguien que fue gobernador, senador, ministro y, en su momento más rutilante, adversario de Carlos Menem en 1995. Desde entonces se opacó, instalado en ocasiones en el exterior, vinculado a los organismos internacionales, especializándose en educación (fue ministro de Carlos Ruckauf en Buenos Aires), colaborando hasta con Roberto Lavagna. En busca de la memoria de los que lo votaron (si repitiera, en las actuales condiciones, tiene asegurado protagonizar el ballottagge), ahora cabalga Bordón con la esperanza de que algo pase y no todo quede circunscripto a las dos postulaciones de Carlos Memen y Adolfo Rodríguez Saá.

Periodista: Raro, un candidato que se presenta y no hace acto de lanzamiento.


José Octavio Bordón:
Siempre trabajé para discutir ideas sobre cómo hacer gobierno. Eso es lo que me interesa. En cuanto a la debilidad de no tener aparato, voy a tratar de construir de otro modo.

P.: Pero no falta tanto para las elecciones. ¿Y los carteles, los avisos, la propaganda, la apelación a la memoria de los 5 millones de votos que obtuvo cuando fue con Carlos Chacho Alvarez?


J.O.B.:
Eso empieza esta semana. Y luego empiezo a recorrer el país. Voy a ir con mis equipos técnicos. Haré lo que hacen todos pero, como esta elección es sólo para presidente y vice, me parece que los aparatos partidarios no tienen tanta importancia en esta ocasión.

P.: ¿Pero va dentro del peronismo?


J.O.B.:
Sí, además es la estructura que yo conozco. Pero esta elección es una oportunidad. Antes, uno se vinculaba a la gente y después tenía que arreglar con cierto aparato y perdía a mucha de esa gente. Ahora creo que será distinto. Vamos a tratar de privilegiar lo mejor. En el '95, acordábamos con dirigentes locales que estaban a la altura de nuestras propuestas, pero también con otros que no penetraban en la gente. Igual sacamos 30% de los votos.

P.: ¿Es otro postulante que tampoco tiene número dos?


J.O.B.:
Sí, y es probable que sea el último en designar a mi compañero. Largué tarde.

P.: ¿No hay demasiada oferta desde el peronismo, muchos candidatos?


J.O.B.:
Mire, yo tengo dos características distintas del resto.

Creo que no se debe volver al pasado -ya que el propio Perón, cuando volvió, quería organizar el país de una manera distinta- y segundo, fui uno de los pocos que advirtió que la lucha contra la híper, en 1989, era insuficiente, ya que se debían corregir cuestiones institucionales. Soy el único que advirtió sobre problemas sociales, de empleo, en 1993, 1994.

P.: No parece un lema sólido frente a Rodríguez Saá, que promete dos millones de empleos, Menem o De la Sota con propuestas tentadoras.


J.O.B.:
Yo no creo en vivir con lo nuestro ni en el «síganme». Voy a explicar lo que sería como presidente, ocupándome de grandes temas, y un jefe de Gabinete encargado de la administración.

P.: ¿Es como que Bordón trata de ocupar el espacio que dejó Carlos Reutemann en el electorado?


J.O.B.:
«Lole» dejó un vacío, pero hay otro vacío más grande. Antes votaba 80% del padrón, ahora sólo 50%. Esta es una gran debilidad porque no estamos acostumbrados, como sí en cambio los norteamericanos. Aquí, a ocupar, está el espacio que ocupaba una persona razonable y honesta como Reutemann, pero también otra porción significativa de gente que se niega a participar. Yo voy a ese núcleo. No es tan difícil, creo. Finalmente, para hacer un buen gobierno hace falta un liderazgo con 250 personas capacitadas, ya que el resto de los funcionarios entran y salen.

P.: Volvamos a la interna. ¿Va a participar bajo qué condiciones?


J.O.B.:
Yo quiero un proceso abierto. Creo que el tema del padrón mixto no es malo, pero puede generar una gran confusión. No tanto por el proceso electoral sino por el futuro gobierno. Aquí la gente quiere saber realmente qué se hará en la función, no alcanza con prometer empleos o suba de salarios. La gente desconfía y con mucha razón.

P.: Como hace tiempo que Bordón está un poco escondido, ¿ahora está más cerca de Menem o de Rodríguez Saá?


J.O.B.:
Difícil pregunta, porque según los temas estoy más cerca de uno o de otro. En estilos institucionales, estoy más cerca de Reutemann o de José Manuel de la Sota.

P.: Frente a los conflictos con organismos, defaults, etc., ¿le parece lógico el cronograma electoral que se ha establecido?


J.O.B.:
No, pienso que sería favorable para el país acortar los tiempos de la elección.

P.: ¿A pesar de que un adelantamiento conspire contra su candidatura?


J.O.B.:
Y, tal vez, pero no sé. Yo estoy preparado para ser un buen presidente.

P.: Esa es una frase de Duhalde, no la utilizaría como ejemplo.


J.O.B.:
Estoy hablando en serio. La diferencia es que hay gente que quiere ser electa presidente, no que quiere ser presidente. Son dos vocaciones distintas. Yo no quiero un país que va a pedir al extranjero para que le manden plata cada tres meses, sino un presidente que viaje para hablar de cómo se incrementan exportaciones, se discuten aranceles o se mejoran mercados. Eso es serio.

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