20 de septiembre 2005 - 00:00

Brandoni, entre boinas blancas y "trampa" PJ

Falsasmonedas deoro -con laimagen deCristinaKirchner deun lado, y lade ChicheDuhalde delotro- y ladenuncia deuna trampadel PJ.
Falsas monedas de oro -con la imagen de Cristina Kirchner de un lado, y la de Chiche Duhalde del otro- y la denuncia de una trampa del PJ.
Los tropiezos de la UCR la convirtieron en un objeto de museo. Pero la boina blanca, ícono del radicalismo, regresará desde el fondo de la historia, levantada por Luis Brandoni, a asomar en una campaña electoral como un recurso de identidad y vindicación de días felices.

Quizá para trasmitir que supone un reverdecer del partido, mañana, Día de la Primavera, el actor-candidato a senador de la UCR bonaerense, saldrá a caminar la provincia regalando boinas blancas para, sin culpa ni vergüenza, valorizar su pertenencia radical.

El objetivo es claro: retener el voto histórico de la UCR que, punto más punto menos, rondaría 10 por ciento. Esa fue, en rigor, la última performance electoral del partido, el 14 de setiembre de 2003 con Margarita Stolbizer como candidata a la gobernación. Pero, además de hacer flamear la bandera roja y blanca de la UCR, Brandoni levantará la denuncia de la «trampa del peronismo», calificación que hace de la doble candidatura del PJ al postular a Cristina Kirchner por un lado y a Chiche Duhalde por el otro.

«Dos caras de una misma moneda. Rompé la trampa. Votá Brandoni»
es el eslogan que, sin exceso de creatividad, ideó el equipo de publicistas que capitanea Carlos Souto -especialista que antes secundó a Dick Morris-, responsable de la campaña multimedia del actor/candidato.

En este caso, el planteo es posicionar al radicalismo como garante del equilibrio, en el rol de opositor y defensor de las formas democráticas (dos senadores de la mayoría, uno de la minoría) mientras, repiten en los comités, el PJ «trampea» a los votantes porque oferta peronismo o peronismo.

Ese, del guardián de las leyes, es un río manso en el que disfrutan nadar los herederos de Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen.

Alambrando el voto radical y colectando siquiera una porción de los electores que reniegan del peronismo, el comando de la UCR espera ubicar a Brandoni en el podio, desplazando a quien surge en la actualidad como el rival por vencer: el ex radical Ricardo López Murphy.

En el comando radical evalúan escenarios, necesidades y variantes para encarar los 33 días que restan para el 23 de octubre. A saber:

• Detectaron que 12% de los potenciales votantes de Cristina Kirchner son
« radicales históricos». Ese nicho es recapturable por parte de la UCR en tanto se logre instalar a Brandoni como «el» candidato radical. Para eso, el candidato usufructuará su costado frívolo y en vez de programas políticos de TV -que no descuidará- aparecerá en programas de share más genérico y, si puede, en prime time. Esperanzados, en el Comité Provincia, afirman que van a recuperar esos votos.

• Un elemento central, como se dijo, será exponer que Brandoni es el «único candidato radical». Es una forma de limar a López Murphy y al ARI de Elisa Carrió que postula a otro ex radical, Carlos Raimundi, como primer diputado. Por eso, recurrirán una y otra vez a la liturgia partidaria para atraer todos los votos radicales dispersos en el hiperdisperso abanico de opciones electorales. Serán tan clásicos que, en el cuarto oscuro, la UCR pondrá la Lista 3, su número histórico.

• La liturgia tiene un efecto adicional:
aceitar la estructura partidaria para, el día de la elección, garantizar que las boletas estén en el cuarto oscuro y los votos dentro de las urnas. Conocedores de todos los recovecos comiciales, en la UCR prestan especial atención a la logística electoral. Para eso se necesitan 24.000 fiscales en toda la provincia, ejército que no todos los partidos tendrán el 23 de octubre.

• En ese mismo rubro, hay otro elemento: desde siempre, el radicalismo logró buenos resultados en el interior provincial, apoyado en sus intendentes. En el comando electoral de Brandoni confían que, salvo
Helios Eseverri, de Olavarría -que pactó con Kirchner y Solá, y puso a su hijo, José, como candidato a senador del Frente para la Victoria (FpV)- el resto de los casi 50 jefes comunales «empujarán la boleta» de la UCR oficial. Incluso, entre fines de setiembre y principios de octubre, el candidato compartirá tarima con Enrique «Japonés» García de Vicente López y Gustavo Posse de San Isidro, dos caciques díscolos que, promesas son promesas, dijeron que apoyarán a Brandoni.

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