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Entre tantos males redime a los argentinos que no parecen ser influenciados para votar el domingo por la inusitada cantidad de encuestas falsas y pagas con que se los ha bombardeado desde hace meses. A Carlos Menem y a Ricardo López Murphy esas encuestas truchas los daban entre cuarto y quinto para que el público lo creyera. Hoy se acepta que Menem se proyecta primero y sería López Murphy quien podría entrar segundo para un ballottage. La revista «Noticias» destacó en tapa el fenómeno López Murphy la última semana. Ayer lo hizo «La Nación», que el 2 de marzo tituló su tapa «Por primera vez Kirchner lidera la intención de voto» y el 30 de marzo también en tapa ponía «Se despega Kirchner» (hacia arriba, obvio). Ambas encuestas de IPSOS Mora y Araujo, y donde a Menem lo daban tercero y a López Murphy quinto.
Sólo puede pensarse en encuestas negociadas para influir (Kirchner el año pasado fue criticado duramente por «La Nación» y desde entonces comenzó a publicitar en ese medio). Por cierta redención para el tradicional diario sus columnistas Claudio Escribano y Joaquín Morales Solá sostenían lo contrario en sus comentarios.
Kirchner nunca encabezó la intención de voto. Carlos Menem jamás dejó de ser primero desde setiembre del año pasado y, si se quiere decir la verdad, ya el 12 de marzo -hace 40 díasuna encuesta (seria) de Ambito Financiero adelantó la sorpresa López Murphy (ver título y Tapa del 12 de marzo). Una nueva encuesta de este diario, concluida el domingo, a la que nos referiremos mañana -es parcial con relación a la completa del 15 de marzo, y reducida sólo a los cinco principales distritos electorales del país, aunque representan 70% total de votantes-señala que Menem y López Murphy podrían reunir 50% del voto, aunque hay un factor que no pudo medirse en esa encuesta, porque aún no se había expandido el efecto: la ignominiosa decisión del gobierno de Duhalde por consejo de Raúl Alfonsín y del mismo Néstor Kirchner de apoyar al régimen castrista con detenciones y fusilamientos en Cuba. Puede haberle agregado a Kirchner -eso se buscó desde el duhaldismo, cuando ya se sabía que los guarismos no le daban para entrar al ballottage-el tradicional voto minoritario de la izquierda de alrededor de 6%. Abandonaría a Elisa Carrió y otros candidatos de izquierda e iría a Kirchner por la postura pro Cuba. No es el de la izquierda un voto decisivo, pero podría serlo para alcanzar un segundo puesto aunque el santacruceño estaba cuarto en intención de voto. También podría haberle restado a Kirchner algún voto moderado que pudo haberle acercado Daniel Scioli. Eso analizaremos mañana, donde se nota también ligera baja en intención de voto a Carlos Menem pero manteniéndose primero.
Lo importante hoy es lo señalado: encuestas falsas no pesan en decisión de los votantes, lo que parece ser la norma y es algo bueno. Hubo prensa que engañó a lectores con esas encuestas falseadas por dinero, y eso es malo.
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