31 de marzo 2003 - 00:00

Carrió, tras voto de la izquierda

El ARI de Elisa Carrió mandó a negociar la posibilidad de un frente electoral de centroizquierda en Capital Federal, junto a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y otros sellos en vías de extinción, como el PI de Nicéforo Castellanos y la Democracia Avanzada de Jorge Makarz. El problema es que falta una figura carismática que pueda competir con Aníbal Ibarra, Mauricio Macri y, por si fuera poco, Luis Zamora.

Lilita
volverá hoy de la gira presidencial por el interior y será consultada sobre los pasos a seguir a partir del todavía fresco lanzamiento de Zamora como candidato a jefe de Gobierno. Allí sostienen que la nominación del fundador de Autodeterminación y Libertad terminará de restarle posibilidades a Ibarra en el intento reeleccionista, además de quedarse con una porción importante del voto protesta que también aspiraba cooptar el ARI. Esta perspectiva, sumada a que disponen de 9 días para inscribir la alianza y otros 10 más para completar los nombres de las boletas, obliga a los seguidores de Carrió a buscar en tiempo récord una variante propia para el 8 de junio.

Con las novedades del fin de semana, Aníbal Jozami y Delia Bisutti insisten -con un guiño del bonaerense Rafael Romá (una suerte de veedor de Lilita en jurisdicción metropolitana) en sumarse a la alianza que gestan, entre otros, el economista Claudio Lozano, el socialista Roy Cortina y el sindicalista de aeronáuticos Fabio Basteiro (APA), hermano de Ariel Basteiro, otro cacique de la CTA y diputado del reunificado PS.

Lozano
viene sonando desde hace meses como aspirante a una banca en el Congreso, pero hasta ahora sus amigos no consiguieron darle forma a la nominación. Al menos, consiguieron la adhesión de sectores socialistas que no apoyan del todo a Norberto La Porta en el postergado deseo de arañar el Ejecutivo de la ciudad. Sospechan, no sin ciertos motivos, que La Porta podría derivar en una negociación de cargos con el actual alcalde, tal cual consta en el currículum vitae.

Otra rama del ARI, precisamente, mantiene abierta una línea de contacto con Ibarra, vía Fernando Melillo y otros exiliados del Frente Grande. No obstante, Carrió vería con mejores ojos que sus delegados porteños acerquen posiciones a la CTA que, a nivel nacional, orienta Víctor De Gennaro, aun cuando las chances en las urnas no superen lo testimonial.

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