13 de octubre 2000 - 00:00

CAVALLO YA EMPIEZA A ALEJARSE DE CHACHO

El cavallismo criticóduramente a Carlos Chacho Alvarez por su renuncia a la vice-presidencia,aunque coincidió en dar la pelea contra la corrupción. El bloque en pleno sereunió a comer el miércoles por la noche, para festejar la incorporación delconservador porteño Alberto Allende Iriarte en lugar del renunciante GuillermoFrancos, quien indirectamente resultó cuestionado, al alcanzarle lasrazones con que se lo hizo con Alvarez.

«Es temprano paraalianzas, creo que es mejor tomar distancia tanto del peronismo como de ChachoAlvarez, con quien coincidimos en la lucha contra la corrupción», dijo Cavallo ante la observación de quienes loacompañaban.

Cerca del localpartidario, en el restorán Prosciutto, dijeron presente el titular del bloquede Acción por la República, Alfredo Castañón; los diputados José LuisFernández Valoni, Franco Caviglia, Guillermo Alchouron, Fernanda Ferrero,el mendocino Carlos Baldrich, los cordobeses César Albrisi y ArnaldoLamisovsky y el fueguino Marcelo Dragán. Y junto a ellos los ahoramiembros del interbloque, el santafesino y titular de la UCeDé nacional, CarlosCastellani y el ex titular del partido Demócrata porteño, AllendeIriarte. Los acompa-ñaban Francos, Armando Caro Figueroa y GuillermoCantini.

 

Sin rumbo

 

Cavallo siguió desgranando, mientras cosechaba asentimientos,que «por lo pronto el gobierno está sin rumbo económico; la salida de Chacho(Alvarez) lo debilita y esto afecta a lo económico...».

Caro Figueroa acercó su opinión y señaló que «nosotrosreivindicamos la lucha contra la corrupción de Chacho, pero desde adentro;porque no nos engañemos aquí él está jugando al juego que más le gusta. Hay queresaltar que la diferencia entre Cacho y Mingo es que Cavallo dio la peleadesde adentro, sin renunciar», dijo y todos evitaron mirarlo a Francos.Y agregó: «Nosotros vamos a resaltar nuestras propias propuestas sinpegarnos con ninguna, pero tenemos que decir que vamos a ayudar a la gobernabilidad».

Sobrevoló la mesa,mientras pedían bifes de chorizo y papas fritas y Alchouron y Castañón seanimaban con dos botellas de vino -que terminó no alcanzando porque hasta Cavallose animó-, la posibilidad de una alianza con el duhaldismo bonaerense. «Esoes pura especulación», los desalentó Cavallo, quien agregó que «hayque desensillar hasta que aclare. Es temprano para alianzas y menos con elperonismo, donde no se sabe quién manda».

Cuando alguien apuntó alas coincidencias con el renunciante Alvarez, se puntualizó que «hoyno hay coincidencias con Chacho, salvo en la lucha contra la corrupción; élarrastra a sectores de izquierda y de la social-democracia y ése es un límiteinfranqueable para nuestro electorado», terminó Cavallo.

Castellani se hizo notar se-ñalando que había que marcar conclaridad ante la opinión pública el rechazo en el Congreso al tratamiento delproyecto para habilitar la segunda instancia, de los terroristas presos por elasalto al Regimiento 3 de Infantería de La Tablada, ocurrido en enero de 1989.

Allende Iriarte estaba exultante por haber asumido como diputado,aunque contó de sus tribulaciones por tener que dejar el trabajo de laescribanía, ya que después de todo su mandato termina el año que viene y no leconviene desatenderla. Un ingreso, el del demócrata conservador, que fueposible ante la renuncia de María Eugenia Estenssoro a hacerlo.

 

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