23 de septiembre 2005 - 00:00

CGT amenaza romper la "tregua" electoral

La promesa de Hugo Moyano de esterilizar a la CGT hasta después del 23 de octubre -para no incidir en la pulseada electoral tropezó ayer con el malestar de los caciques sindicales que le mostraron los dientes a Néstor Kirchner a modo de queja por la « indiferencia oficial».

La reunión del Consejo Directivo, en la sede de Azopardo al 800, se convirtió en un festival de quejas y lamentos por la falta de respuesta del gobierno a los reclamos gremiales al punto que hace «dos meses» esperan que el Presidente les conceda una audiencia. «La CGT está en un estado preocupante», dijo ayer el colectivero Juan Manuel Palacios, vocero de la central obrera, para graficar el estado de ebullición existente. Otros dirigentes fueron más explosivos: «O se sientan a conversar o habrá problemas», avisó un miembro del consejo.

Moyano
, para evitar que la rebelión se desmadre, optó por levantar la sesión y dictar un cuarto intermedio hasta la próxima semana. De todos modos, para que la Casa Rosada se notifique de los reproches, se acordó enviarle un petitorio a Kirchner.

• Planteos

En ese escrito, la mesa cegetista incluirá cinco planteos específicos:

1-
El gobierno no avanzó con la decisión de elevar el mínimo imponible de ganancias de 2.200 a 3.000 y, según surge de la Ley de Presupuesto, tampoco se hará en 2005.

2-
Está estancada la discusión sobre la reforma de la Ley de Accidentes de Trabajo, en la que la CGT pretende incluir -además de la responsabilidad de las aseguradorasla opción de recurrir por la vía de la Justicia, contra la empresa.

3-
El Presidente todavía no dictó el decreto para que los 100 pesos no remunerativos de aumento salarial que dispuso el gobierno se incorporen al sueldo básico y «en blanco».

4-
El incremento jubilatorio debería alcanzar no sólo a los que cobran el haber mínimo sino a toda la escala porque, dijeron, ANSeS cuenta con fondos para hacerlo.

5-
El aumento de las asignaciones familiares, publicado ayer en el Boletín Oficial, fue establecido de manera unilateral y sin una consulta previa con la central obrera.

A esos temas puntuales, los dirigentes de la CGT agregan uno de mayor impacto: el reclamo de un incremento salarial, tema que, según prometió

Moyano, no se volverá a tocar hasta después de la elección de octubre
.

Sin embargo, a pesar del manto de calma que intentó desplegar el camionero, el Consejo Directivo avanzó con dos cuestiones que suponen un riesgo futuro para el gobierno.

• Pactaron que para los primeros días se octubre convocarán al Comité

Central Confederal (CCC) que reúne a los delegados de todo el país. ¿Reacción posible?:
que estalle un reclamo contra el gobierno.

• Decidieron concentrar los conflictos que están en curso, o latentes, en distintos sectores: ayer Aerolíneas Argentinas, la semana que viene podría haber medida de fuerza de los portuarios, continúa la crisis pesquera en Mar del Plata. Es una forma de advertir que la CGT podría potenciar esos reclamos para, de este modo, inquietar a la Casa Rosada.

De todos modos, voceros sindicales plantearon ayer que el compromiso de Moyano de no reaccionar antes de la elección de octubre, sigue en pie.
«En todo caso, de disponerse alguna acción será para después del 23 de octubre», explicó una fuente gremial.

De la reunión del Consejo Directivo participaron, entre otros,
Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN), Omar Viviani (taxistas), Juan Carlos Smith (Dragado) y Dante Camaño, en representación de Luis Barrionuevo ( gastronómicos) que se tomó licencia «de hecho» para dedicarse a la campaña.

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