El gobierno tratará este miércoles de definir la incorporación de los 150 pesos no remunerativos a los salarios de los más de 3,5 millones de personas; decisión que ya está tomada y que sólo resta terminar de negociar detalles entre las partes involucradas. Una de las novedades que terminaron de definirse en este tema es que los sindicatos tienen garantizado que con la inclusión de los 150 pesos al salario habrá una corriente de más efectivo hacia las obras sociales, más un plus para las entidades de este tipo que tengan problemas de continuidad. En total, los gremios tendrían asegurados unos 40 millones de pesos de incremento en los flujos mensuales a las obras sociales.
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Las últimas negociaciones de este tipo se dieron la semana pasada entre representantes de Eduardo Duhalde y el titular de la CGT oficial, Rodolfo Daer, que el miércoles se sentará a la Mesa por el Trabajo Decente, que tratará en el Ministerio de Trabajo el aumento de los 150 pesos. Antes de ese evento, una avanzada del ministerio de Graciela Camaño, junto con algún embajador oficioso de la CGT de Daer, hablará con la corriente de la UIA que dirige Alberto Alvarez Gaiani (que protagoniza una fuerte interna en la entidad) para tratar de definir la inclusión de los 150 pesos limpios en los salarios (lo que llevaría el incremento a 175 pesos) sin mayores conflictos. El argumento del gobierno y de la CGT de Daer es que es mejor definir este aumento y cerrar las negociaciones para todo el año, que tener que discutir las propuestas de los otros representantes sindicales que se sientan a la Mesa. La CGT rebelde de Hugo Moyano propone que el salario mínimo sea de 500 pesos en lugar de los 200 actuales, y que se reabran las negociaciones del amenazante Consejo del Salario. Por su parte la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA) exige que se discuta una política para los desocupados, aumentar el salario mínimo y llevar a la Mesa el debate sobre la marcha de la economía nacional.
Si en la reunión del miércoles no hay definiciones, es probable que se llame a una o dos ruedas más. Pero antes de la salida de Duhalde de la Casa Rosada, los 150 pesos ya estarán incorporados en el salario. Así, la CGT de Daer cerrará exitosamente su acompañamiento a la gestión del actual presidente, garantizándose el dinero fresco para sus obras sociales. Sólo con la inclusión de los 150 pesos, los aproximadamente 3.700.000 empleados en relación de dependencia aportarán al Instituto Nacional de los Recursos de la Seguridad Social (INARSS) unos 40 millones de pesos mensuales. Ese organismo es el que luego girará ese dinero a las obras sociales.
A esa suma habrá que agregar unos 4,4 millones de pesos mensuales (52,8 anuales), que los empleadores deberán enviar a la Administración Nacional de Seguridad de la Salud (ANSSAL) como aportes para paliar la situación de las obras sociales en concurso.
Parte de este dinero ya se está girando dentro de la liquidación «no remunerativa». La diferencia a partir de la incorporación al salario de ese dinero es que el efectivo llegaría de manera permanente a las obras sociales en problemas.
Un punto sobre el que no hay acuerdo dentro del gobierno y con los sindicatos (sobre todo en la CTA) es la posibilidad de incluir en la suba salarial a los empleados públicos. El Ministerio de Economía, vía el propio Roberto Lavagna a partir de la información que le envió el secretario de Hacienda, Jorge Sarghini, ya le aclaró a Duhalde que no se puede ni siquiera mencionar este tema como una posibilidad, si se quiere terminar la actual gestión respetando el miniacuerdo con el FMI.
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