17 de noviembre 2003 - 00:00

Chiche Duhalde mañana pasará revista a su bloque de diputados

Las tensiones entre el bloque duhaldista y el oficialismo kirchnerista, que están dejando de ser sutiles en las últimas semanas, serán el centro de discusión de una reunión que mantendrán mañana los 38 diputados seguidores de Eduardo Duhalde en las oficinas de Hilda Chiche González en la calle Hipólito Yrigoyen, lugar confirmado hasta ahora para el encuentro.

La cita astá prevista para las 11, y hay quienes esperan que aparezca también el ex presidente. Se habla de previsiones incluso por un almuerzo de todos ellos.

•Propósito

En realidad, la reunión servirá a un doble propósito: desplegar la estrategia del duhaldismo para este año y el próximo en la Cámara de Diputados y al mismo tiempo contener los primeros indicios de crisis por las diferencias con el kirchnerismo, que ya se están viendo en las reuniones de bancada y los posibles pases del duhaldismo puro al kirchnerismo, de la mano de Felipe Solá.

Enfrente, los duhaldistas tienen al subloque Talcahuano original, al que se han ido sumando los diputados transversales que no integrarán oficialmente el bloque PJ, sino que se relacionan sólo con los seguidores de Néstor Kirchner.

El entramado que están armando los transversales de Kirchner no es simple y, aunque todos responden al Presidente, pone en jaque a la autoridad de la conducción del bloque PJ.


A los Talcahuano, grupo histórico de seguidores de Kirchner que sí integran la bancada peronista, se fueron sumando con las elecciones provinciales otros diputados que jugaron por fuera del justicialismo. Allí hay algunos que mantienen fidelidad con el bloque PJ, como Ricardo Falú y hasta el santacruceño Eduardo Arnold, que ocupará el lugar que deja Oraldo Britos en la vicepresidencia de la Cámara, pero mayormente privilegian la relación con el Presidente.

La suma de unos y otros está conformando lo que empezó a llamarse «La Rosada». El nombre, de por sí, irrita a
los duhaldistas ya que no es caprichoso.
Quienes lo integran tienen llegada directa y horas disponibles en el despacho presidencial, mientras que el bloque peronista oficial está esperando una audiencia con Kirchner desde que se inició el mandato. El Presidente, mientras tanto, sólo recibe a José María Díaz Bancalari, jefe del bloque, y hasta hace alarde de su poca vocación de reunirse con el pleno de sus diputados: «No me reúno con corporaciones», ya les mandó decir a través de Alberto Fernández.

•Críticas

Pero, mientras ellos no ingresan a la Casa Rosada, ven cómo Miguel Bonasso, Claudio Lozano o el santafesino Gustavo Marconato, de mala relación con Carlos Reutemann y único kirchnerista puro que llega de esa provincia, pasean con tranquilidad por los pasillos de la Casa de Gobierno.

Para peor, tienen que escuchar chicanas desde esos transversales. Cuando los duhaldistas criticaron el accionar de muchos que se dicen leales al Presidente pero que a la hora de votar leyes comprometidas no están en el recinto, dijeron claramente:
«Cuando las papas quemen, los peronistas siempre vamos a estar al lado del gobierno». Bonasso, a eso, les contestó: «Ojalá que los peronistas voten siempre las leyes que quiere el pueblo».

Así se está generando una suerte de oficialismo con sucursales que no agrada para nada a los duhaldistas. Es cierto, también, que la influencia de los kirchneristas dentro del bloque PJ no tiene aún incidencia mayor, pero esos bonaerenses creen que desde el 10 de diciembre cambiará el panorama.

Pero entrar o no por la puerta de la calle Balcarce no es la principal causa de irritación de los duhaldistas, aunque sí la fiebre de un enfermedad, que ven avanzar día a día.
Así, uno de los puntos centrales de discusión en la reunión de mañana será la influencia que Solá pueda tener dentro del bloque de los duhaldistas puros. La reunión intentará también reforzar las entrategias para evitar que el gobierno le desembarque a fondo a Duhalde, vía Solá, en el territorio bonaerense.

Chiche
, entonces, será la encargada de pedir el certificado de lealtad a los presentes. Incluso, ya han acuñado una broma: dicen que la esposa del ex presidente hará cada dos meses un análisis de ADN a cada diputado para detectar el estado de pureza de los seguidores de su marido.

Por si esto no bastara para complicar aun más la tranquilidad de la bancada PJ, ya se están armando grupos de diputados por regiones para presionar dentro de la interna por el control de las comisiones que está al rojo vivo. Con la presidencia del bloque y la Cámara ocupadas por la provincia de Buenos Aires, un grupo de correntinos, formoseños y misioneros, a los que podría plegarse un catamarqueño, lanzó un bloque regional para pelear espacio interno, algo que será imitado por otros puntos cardinales del país.

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