Una nueva camada de generales se apresta a alumbrar el Ejército, a fin de año. El ministro de Defensa le propondrá a Néstor Kirchner el ascenso a generales de brigada de entre 9 y 10 coroneles y coroneles mayores. El lunes que viene vence el plazo para que el jefe del Ejército, Roberto Bendini, eleve al ministro de Defensa, José Pampuro, las propuestas de ascensos aprobadas por la Junta Superior de Calificaciones, que se concretaría el viernes próximo. Los «montados» -por haber egresado de esa agrupación en el Colegio Militar-, serán mayoría, ya que serán entre 7 u 8 los elegidos. Entre las armas, la Caballería se llevará entre 3 y 4 ascensos, en tanto que la Infantería y Artillería figuran con 2 cada una de ellas. Ingenieros y Comunicaciones pondrán un hombre por arma. La totalidad de los nuevos generales mantendrá los destinos en los que actualmente desarrolla sus misiones, encuadre dispuesto a partir de la asunción del nuevo gobierno de Kirchner, el 25 de mayo último. Muy sensibilizados por el trajín desde el debut, en Ejército presumen que todos cuentan con el aval presidencial para el mantenimiento en funciones.
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Mientras tanto, se mantiene la incógnita acerca del eventual relevo de Bendini a fin de año, después del traspié sufrido en la Escuela Superior de Guerra, donde le atribuyó haber hecho manifestaciones antisemitas.
Kirchner deberá dar su aprobación a las propuestas, cuyos pliegos serán elevados a la Comisión de Acuerdos del Senado. Los candidatos a las palmas del generalato son los siguientes: Caballería: Juan Manuel Durante, jefe de la VI Brigada de Montaña (Neuquén); Rodrigo Alejandro Soloaga, jefe III Operaciones del Estado Mayor del Ejército, y Alejandro Schurlein, jefe de la XI Brigada Mecanizada. El cuarto de esta tira de hombres de Caballería -sobre el que había dudas por el hecho controvertido que protagonizó Bendini-es Jorge Fernández Funes, director de la Escuela Superior de Guerra.
De Infantería, los coroneles promovidos serán Rafael Barni, jefe IV Logística del EMGE, y Raúl Horacio Gallardo, director del Colegio Militar. Por la Artillería ascienden Eduardo Lugani, subsecretario general del EMGE, y Ricardo Sarobe, director de la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral.
De las armas de Comunicaciones e Ingenieros (no confundir esta última con los ingenieros militares, especialidad caída en desuso que se cursa en la Escuela Superior Técnica y que se presume tendrá un nuevo impulso interno si se reactiva, como ha prometido el gobierno, el complejo industrial de Fabricaciones Militares) ascienden dos coroneles mayores: Juan Carlos Schulz, comandante Logístico de Material (Arsenales), y José Luis Pagnini, jefe de la VIII Brigada de Montaña (Mendoza).
El destino final que genera mayores expectativas es el del propio Bendini, de quien en la fuerza comentan que está «herido en un ala», después del episodio vivido en la Escuela Superior de Guerra ante un curso de 40 capitanes, donde fue invitado por el general auditor (R) Carlos Cerdá a dar una charla sobre los objetivos del Ejército en materia de defensa nacional y terminó siendo acusado de antisemita.
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