Con demora, la UCR decidió jugar a la oposición frontal

Política

El gobierno de Néstor Kirchner sumará desde esta semana un nuevo frente de conflicto con el Congreso. A las disidencias que ya se perciben en la propia bancada PJ (hay malestar ahí por la falta de relación con el Presidente, más los coqueteos de la Casa Rosada con los «transversales»), se acoplará un reposicionamiento crítico hacia el oficialismo de la UCR que hoy cuenta con 44 diputados y 15 senadores, de muy buena sintonía bicameral.

Los radicales de ambas alas parlamentarias coinciden en que, a casi un año de la asunción del santacruceño, ya cumplieron con la obligación de ayudar a Kirchner en la sanción de leyes y otras iniciativas clave como la coronación de Eugenio Zaffaroni en la Corte y el impulso de juicios políticos contra la denominada «mayoría automática» del máximo tribunal.

Por supuesto, la mayoría también siente superado el complejo de culpa que les dejó la salida de Fernando de la Rúa en diciembre de 2001. Y en cierta medida, los conflictos domésticos del peronismo habilitan el papel opositor del radicalismo, más allá de las aceitadas relaciones entre los caudillos de Diputados y Senado, sean justicialistas o de la UCR.

Hay varias señales que comenzarán a hacerse fuertes esta semana:

Mario Losada, jefe de la escudería en la Cámara alta, adelantó que impulsará una reforma del reglamento para que las comisiones estén obligadas a sacar dictámenes de los proyectos en un plazo de 2 meses. «Parece que si no hay despacho de la mayoría, no se tratan las iniciativas», se quejó en el recinto Losada. Dicho en otras palabras, les molesta a los correligionarios que sólo se atiendan las propuestas que interesan al PJ y no las de la oposición. Por lo tanto, se archivan los expedientes promovidos por la UCR.

Con aval de los gobernadores e intendentes propios, los senadores marcaron una señal de endurecimiento cuando, vía el jujeño Gerardo Morales, reclamaron que el PEN pusiera los recursos para pagar el aumento de los estatales del interior y así para ponerlos a tono con los de la Nación.

• En el Senado hay mucho malestar por la forma en que
Cristina Fernández de Kirchner maneja Asuntos Constitucionales, no obstante lo cual el radicalismo nunca retaceó hasta ahora quórum o predisposición a sancionar leyes del Ejecutivo. Esta comisión, muy laboriosa durante el proceso contra Eduardo Moliné O'Connor, sesiona casi en exclusividad cuando la legisladora está en Buenos Aires y no se distrae en quehaceres en Olivos o Casa de Gobierno.

• Juramentados

En la última reunión de bloque, en medio de una catarsis del grueso de los presentes -que pretende volverse opositor-, hubo una frase que sintetizó el ánimo de los radicales que integran esa dependencia. «La senadora lleva Asuntos Constitucionales en su maletín», ironizaron allí.

El mendocino
Ernesto Sanz -secretario de la comisión-, el sanluiseño Jorge Agúndez y el santacruceño Carlos Prades se juramentaron a trasladar la inquietud hasta la oficina de la primera dama en el palacio legislativo. Sanz, por caso, se queja porque tiene congelada la reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia.

«
Cuando se sabe que éste es el presidente que más DNU emitió, resulta increíble que no se haga nada para regularlos en Asuntos Constitucionales», se planta Sanz, que encabeza la bicameral de Seguimiento de las Facultades Delegadas, precisamente, donde se analizarán muchos decretos del PEN. También hay disconformidad porque no se destraba la ley de acceso a la información, a pesar de que figura en el temario de comisión.

• En esa tropa existe consenso para acompañar a
Prades en el reclamo por datos concretos sobre monto y lugar del depósito en dólares de la provincia de Santa Cruz en el extranjero. «Desde el gobierno dieron cifras diferentes sobre los recursos que salieron de la compraventa de acciones de YPF en los '90, desde u$s 407 a u$s 532 millones. Pero calculo que debe haber alrededor de mil millones de dólares, incluidos los intereses», comentó el representante de la minoría santacruceña.

• Sin seguimiento

« El gobernador Sergio Acevedo nunca contestó mis preguntas y tampoco dieron respuesta en el Tribunal de Cuentas de la provincia; por eso no me quedó otra alternativa que recurrir al Banco Central para saber si existe registro de esa transferencia al exterior», clamó Prades. El senador asegura que nunca se constituyeron en su distrito las comisiones parlamentarias que debían seguir la ruta del dinero, a modo de control.

• En Diputados,
Horacio Pernasetti hace un par de semanas advirtió que no votarán más proyectos de apuro (vinieron haciéndolo, casi sin pausa, desde que Juan Carlos Blumberg llevó su petitorio). «La semana pasada fue el límite para la UCR. No existe ningún plan de criminalidad que pueda basarse solamente en la modificación de leyes penales», apuntó el responsable de la bancada en diálogo con la agencia oficial «Télam».

«
El gobierno debe concretar el envío de proyectos o abrir a la discusión pública el contenido de lo que llaman plan nacional, que, hasta ahora, son meros enunciados sin contenido, realizado en forma apresurada», castigó Pernasetti sobre otro de los flancos débiles de Kirchner. « Hay cosas del plan -abundó- que son contradictorias, inoportunas e ineficientes.» Un anticipo claro de que el reposicionamiento no es un simple amago.

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