25 de febrero 2002 - 00:00

Contra reloj, cierran pacto fiscal hoy con provincias

El gobierno intentará hoy quebrar las últimas defensas de los gobernadores y llevarlos mañana a Olivos a firmar el primero de los tres proyectos de ley de coparticipación que quiere brindarle al FMI como prenda para iniciar la negociación de ayuda financiera. Los mandatarios del peronismo parecen más cerca de firmar el pacto que los aliancistas que reclaman más dirigismo al gobierno.

Piden una pesificación 1 a 1 de deudas, que costaría un subsidio de $ 6.000 millones sin decir de dónde saldrán los fondos. A menos que Eduardo Duhalde termine escuchando el canto de sirena de Raúl Alfonsín: «Presidente, anímese a emitir, que lo vamos a apoyar. Pero déles dinero a las provincias», le aconsejó en la «noche de los líderes» (el lunes en visita de radicales y frepasistas a la casa de gobierno). El día siguiente, en Olivos, los radicales con Carlos Maestro a la cabeza le reclamaron impuesto Blair a todas las privatizadas, retenciones generalizadas y más emisión de moneda.

Para terminar la negociación con los provinciales, dos de los ministros clave de esta negociación, Jorge Remes Lenicov y Rodolfo Gabrielli, permanecerán en la Capital Federal y no participarán del gabinete «federal» que reúne Duhalde en la gobernación de Santiago del Estero.

Estos dos funcionarios están encargados de terminar de convencer a los mandatarios peronistas de aceptar el reparto de todos los impuestos --incluyendo 20% del tributo al cheque-a cambio de la desaparición del piso de garantía de coparticipación.

•Difícil

El tercero de los responsables nacionales, Jorge Capitanich, es el encargado de pelear ese acuerdo pero con los muy duros gobernadores de la Alianza y tiene lo más difícil.

Igual, el jefe de Gabinete viajará a Santiago del Estero, donde está desde anoche Duhalde esperándolo, y desde allá espera desmadejar esta postura casi principista de los radicales.

El borrador del proyecto de ley de coparticipación que el gobierno intente firmar mañana se complementa con otros dos. El segundo producirá una reforma de la cobranza de impuestos descentralizando hacia provincias y municipios la percepción de la mayoría de los tributos. Ese proyecto estaría cerrado dentro de dos meses. Un tercer proyecto creará el Organismo Fiscal Federal que prevé la nueva constitución y
será el encargado de establecer la manera de distribuir la recaudación de todos los impuestos según un criterio distinto al actual, que respeta un reparto acordado políticamente entre la Nación y las provincias en 1988.

•Corto plazo

El gobierno tiene 24 horas para cerrar el primer acuerdo que le ha pedido el FMI junto al nuevo presupuesto para autorizar el viaje de una misión negociadora de Washington para conversar la posible ayuda del organismo a la Argentina. Aquí lo debe terminar de cerrar:

•La Nación ha logrado que todos los gobernadores acepten el reparto de todos los impuestos sin piso ni techo, es decir renunciando las provincias a un seguro contra baja de la recaudación pero tampoco un techo que les impida beneficiarse de un eventual aumento.
Eso les asegura la percepción de una suma similar a la que han venido recibiendo los estados (el piso de $ 1.364 millones menos 13%).

•El debate hoy será sobre qué porcentaje de la ley del cheque irá a esa bolsa de reparto. La Nación habla de 20% y los gobernadores reclaman 30%.
En el primer caso irían a las provincias sólo por ese impuesto unos $ 400 millones; en el segundo, aumentaría a unos $ 600 millones al año.

•Los gobernadores del PJ han resignado ya la renegociación 1 a 1 y aceptan que sea a 1,40 por dólar, pero los aliancistas han redoblado la presión. La Nación calcula que acceder al 1 a 1 implicaría un subsidio de $ 6.000 millones imposible de incluir en ningún presupuesto.
«Si insisten en eso -bromeó anoche uno de los ministros que negocianles tiramos el gobierno de nuevo a ellos y que sigan en la Casa de gobierno.»

•Esta dureza cercana al principismo encierra la voluntad de los aliancistas de sentar entre hoy y mañana a los delegados del gobierno, que acompañan a Capitanich ( Lisandro Barry y Rafael Iniesta-Juan Carlos Pezoa lo asiste a Gabrielli frente a los peronistas) a negociar compensaciones más discretas y por debajo de la mesa a cambio de que cedan el utópico 1 a 1.

A cambio de este acuerdo la Nación, como se adelantó, asume el tramo más comprometedor de la deuda provincial con bancos y por títulos emitidos, que monta alrededor de $ 16.000 millones, y la renegociará a cambio de un título a 16 años, a 4% con tres años de gracia.
A cambio, se resarcirá con recortes las cuotas de coparticipación futura de cada provincia. Eso aliviará en el corto plazo a los estados de los pagos mensuales, que recién retomarían entre setiembre y diciembre pero para el pago de intereses.

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