13 de octubre 2000 - 00:00

CRITICA DE ALFONSIN A LA CONVERTIBILIDAD PROVOCO EN GOBIERNO DURO RECHAZO

«Voy a decir una cosa queva a caer muy mal: el episodio más grave del siglo para la Argentina en loeconómico es la Ley de Convertibilidad.» El ex presidente argentino RaúlAlfonsín saludó ayer temprano a la mañanacon esta frase desde un programa de TV y desató otra minicrisis política yeconómica dentro de la Alianza. Según el político, el uno a uno entre el peso yel dólar tiene la misma gravedad de error histórico que el golpe de Estado de1930 que desalojó de la Casa de Gobierno a Hipólito Yrigoyen y que significauna «trampa mortal» para los argentinos.

Sin salir del asombro yla sorpresa, a media mañana, oficial y rápidamente desde el gobierno deFernando de la Rúa se salió a intentar tranquilizar a la sociedad por laembestida alfonsinista. El nuevohombre fuerte de la economía oficial, el jefe de Gabinete Chrystian Colombo,advirtió que violar la convertibilidad «generaría un colapso en el nivel deactividad de una magnitud nunca vista». El funcionario ratificó plenamente elplan económico, y lógicamente la Convertibilidad, y aseguró que ésta es «elPlan Angular de nuestro mercado monetario crediticio y del mercado decapitales».

Además aseguró que «suimportancia es también central y decisiva en todos los contratos que dependende ella» e indicó que «lograr esta institución le costó mucho a la sociedad ygenerar discusiones acerca de ella impide analizar con calma las medidas que entérminos de inversión, crecimiento y distribución del ingreso necesita laArgentina».

También ayer el voceropresidencial, Ricardo Ostuni, desmintió «por absolutamente inexacto» que el gobierno piense en devaluar la moneda o«dolarizar» para lograr la reactivación de la economía.

 

Columnista

 

Raúl Alfonsín habló ayer durante su participación como columnista enel noticiero de la mañana por el oficial «Canal 7». Allí aseguró que el actualmodelo económico «es una trampa mortal, porque entrar es fácil pero despuésno se sabe cómo salir». Hay que aclarar que la frase fue dicha con totalconvicción, sin furcios y no puede ser atribuida ni a un blooper ni a unasobreactuación, sino a un mensaje estudiado.

Según después, y sin lamisma convicción que las críticas a la convertibilidad, el presidente de la UCRdijo que en realidad «no estoy pidiendo que la saquen, que quede claro» yaque abandonarla «seguramente aumentaría mucho los pagos del Estado».

Probablemente la frase deRaúl Alfonsín, un crítico histó-rico del uno a uno entre el peso y el dólar,dicha ayer a la ma-ñana en un programa de TV no habría provocado mayoresdebates si no fuera por el momento político en que fue dicha. Alfonsín ya habíaembestido contra el uno a uno en varias oportunidades durante el gobierno deCarlos Menem, declaraciones que sólo fueron consideradas anecdóticas y hastapintorescas por los operadores financieros y los economistas. Sin embargo estosmismos analistas ayer reconocían un cambio fundamental en aquellasdeclaraciones y la de ayer a la mañana.

El político es hoy uno delos hombres que más poder consiguió dentro del nuevo esquema de gobierno deFernando de la Rúa, además de haber formado junto con Carlos Chacho Alvarez unaespecie de virtual «Comisión de la Alianza» que custodiaría la purezaideológica del acuerdo entre el Frepaso y el radicalismo, que además Alfonsíndirige.

La frase significa además unnuevo dolor de cabeza para Fernando de la Rúa y José Luis Machinea (a quién enteoría Alfonsín siempre dice defender) junto con Chrystian Colombo, que en unmomento de descreimiento político y de cuestionamiento de sus poderes, debensalir a ratificar la convertibilidad; precisamente el costado más delicado dela situación económica actual.

Según varios economistas delmercado, la frase del ex presidente es sólo comparable a la embestida que elentonces vicepresidente Carlos Chacho Alvarez lanzó contra el ministro deEconomía José Luis Machinea dos semanas antes de abandonar su cargo.

 

Cambios

 

En ese momento, sincuestionar el uno a uno, el ex funcionario aseguró que el mode-lo económico notenía coherencia y reclamó «cambios urgentes» en la economía en general.

Ahora, el gobierno no sólosabe que tiene a Alvarez como potencial enemigo público contra la políticaeconó-mica sino que además hay que sumar a Alfonsín.

La Ley de Convertibilidadmantiene desde 1991 un tipo de cambio fijo de un peso por un dólar con libreconversión entre ambas monedas bajo la garantía de las reservas del BancoCentral, directrices que fueron ratificadas varias veces por Fernando de la Rúadesde que asumió el gobierno, en diciembre pasado.

En los últimos días, variosbancos de inversión extranjeros y consultoras internacionales recomendaron alos inversores reducir sus colocaciones en la Argentina, que no lograrecuperarse de la recesión económica que soporta desde mediados de 1998.

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