6 de marzo 2003 - 00:00

Demagogia: en la Capital no habrá tampoco reforma política

La prometieron todos los partidos en todos los distritos; muchos ganaron bancas y hasta gobierno ilusionando a los desilusionados de la política. Pero nadie cumple la promesa de una reforma que mejore la calidad de la selección de los candidatos o que refuerce el compromiso entre representantes y representados. Ayer se supo que tampoco en la Capital Federal habrá reforma alguna, cuando un Aníbal Ibarra había condicionado las fechas electorales a que se hubiera votado. Se impuso al final la conveniencia de quienes prometen esas reformas para ganar votos, pero que no quieren perjudicar sus privilegios. Ocurrió antes en el orden nacional, donde se votó una ley de internas abiertas y obligatorias que terminó suspendida "por esta única vez" con argumentos que valdrán para futuras suspensiones. Luego pasó lo mismo en la provincia de Buenos Aires. Lamentable tanta demagogia en medio de tamaña crisis política.

Demagogia: en la Capital no habrá tampoco reforma política
En la Capital Federal tampoco habrá reforma política,aunque el distrito esté comandado por los pregoneros de ese tipo de normas que tampoco pueden aplicarse a nivel nacional ni en la provincia de Buenos Aires.

Fracasó ayer en la Ciudad Buenos Aires la posibilidad de innovar en el sistema electoral para el próximo 8 de junio, cuando se renueven autoridades y diputados del distrito. La sanción de una ley de ese tipo requiere 40 votos, y sólo 30 -50% de las bancas- estuvo a favor. El proyecto no llegará al recinto hoy, al caerse en la reunión de Labor Parlamentaria.

Los representantes de la Capital Federal siguen así el camino de sus pares nacionales y de la provincia de Buenos Aires. A diferencia de los diputados porteños, el Congreso sancionó una ley de internas abiertas y simultáneas, pero luego esas elecciones se suspendieron «por única vez» tras presentaciones judiciales. Se consideró que había irregularidades y que se dudaba de la constitucionalidad de la norma, ya que son los partidos políticos los que deciden en sus cartas orgánicas el sistema de elección de candidatos. En tiempos de Fernando de la Rúa, también se impulsó una ley similar y la sepultura del sistema de lemas, pero recién se trató en el Congreso la ley de internas durante el actual gobierno.

• Alianzas

En el territorio de Felipe Solá se permitió, tras norma similar, que los ganadores de elecciones internas puedan hacer alianzas con otros ganadores con miras a los comicios. Los candidatos pueden hacer sus propios partidos y anotarseen una lista única para luego terminar negociando con otros. Es decir, sin elección, sino finalmente listas digitalizadas. La ley permite alianzas entre ganadores de diversos partidos luego de la interna abierta del 30 de marzo.

Los legisladores porteños sancionaron una Constitución para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que, entre otras originalidades que supo alabar el actual jefe de la Capital, cuenta con un artículo referido a la descentralización y la creación de comunas con autoridades electas.

El propio
Ibarra dijo, no hace mucho tiempo, que estaba arrepentido de tal articulado. Esa norma nunca se sancionó como tampoco se debatieron docenas de proyectos de reformapolítica y un código electoral-propio para la Ciudad. Ayer, ya sobre el filo de la elección y como un manotazo para dar muestras de buena voluntad, legisladores de Frente Grande, del peronismo, del radicalismo y dos independientes (Marta Oyhanarte y Pablo Caullier) intentaron consensuar en la reunión de Labor Parlamentaria un proyectode ley con cierto acuerdoprevio.

Esa norma, aún un maquillaje al sistema de sábanas, dividía a la Ciudad en dos regiones.
Cada una votaría 20 legisladores de su zona; y ambas, 20 legisladores generales de la Capital Federal. De esa manera, al menos se partía en tres la lista sábana. Es cierto que en algún sentido se favorecía el armado de listas con cargos principales a ofertar a la hora de la discusión del aparataje político, pero para algunos significaba un paso en el inicio de una reforma relegada.

Se opuso el nuevo bloque del macrismo y también el ARI, además de los partidos de la izquierda. Unos sostuvieron que la ley, votada sobre la convocatoria ya hecha de la elección, no contemplaba una verdadera reforma. Otros, los partidos chicos, se quejaron porque, al haber menor número de cargos a votar por la división en tres listas de 20 candidatos cada una, se eleva el piso de votos para ingresar en la Legislatura.
En la Ciudad de Buenos Aires no existe el requisito de 3% como mínimo de sufragios para acceder una banca, por eso la cámara porteña está surtida de monobloques, algunos con diputados que obtuvieron menos de 2% de votos cuando fueron electos en 2000.

• Presentación

Mañana Aníbal Ibarra publicará el decreto mediante el cual convoca a las elecciones porteñas para el 8 de junio y se regirá, como lo hizo la Capital hasta ahora, por el Código Nacional Electoral, respetando los 90 días previos a la votación para hacer el llamado.

En su momento, el jefe de Gobierno presentó un proyecto de ley para estrenar un nuevo sistema electoral en la Capital Federal, pero los legisladores consideraron que, además de complicado, tenía varias imprecisiones, como que no se respetaba el cupo femenino ni el principio de proporcionalidad.
Con ese antecedente, Ibarra, que al dar inicio al ciclo legislativo anticipó la fecha electoral y pidió una reforma, tendrá la excusa de endilgar a los legisladores la falta de iniciativa.

Dejá tu comentario

Te puede interesar