11 de octubre 2005 - 00:00

Derribo de aviones, sólo con una orden de Kirchner

Un avión Awacs, con su típica antena radarizada detectora de otras aeronaves, llegará al país en préstamo de los Estados Unidos para auxiliar a la Fuerza Aérea en la vigilancia del espacio aéreo sobre Mar del Plata durante la cumbre de presidentes de noviembre próximo.
Un avión Awacs, con su típica antena radarizada detectora de otras aeronaves, llegará al país en préstamo de los Estados Unidos para auxiliar a la Fuerza Aérea en la vigilancia del espacio aéreo sobre Mar del Plata durante la cumbre de presidentes de noviembre próximo.
La identificación temprana de un presunto avión terrorista que amenace la cumbre presidencial que se hará en noviembre correrá por cuenta del radar móvil de la Fuerza Aérea desplegado en Mar del Plata y habrá una colaboración esencial que brindará un avión Awacs de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. El Awacs, sigla en inglés de Airbone Warning and Control System, forma parte del esquema de seguridad del presidente George Bush; es una aeronave que porta un radar de alta complejidad y detecta aviones a gran distancia (más de 320 kilómetros). Este avión será el eje sobre el que girará el sistema de vigilancia central que se ha establecido en torno a la seguridad del presidente norteamericano y de la cumbre que reunirá a 34 mandatarios de la región. El sistema puede alertar tempranamente la presencia de aviones intrusos volando a escasa altura, y se utilizó en los funerales del papa Juan Pablo II y en los Juegos Olímpicos de Atenas, entre otros eventos.

El Ministerio de Defensa ya ha dicho que ordenará a la autoridad de aplicación, la Fuerza Aérea, el derribo de aviones hostiles que violen la prohibición de «no vuelo» sobre el espacio marplatense que regirá entre el 3 y 6 de noviembre. Esta es la regla general que el gobierno adoptó forzando la ley de defensa para encarar la seguridad de la Cumbre de las Américas.

En cuatro carillas que se enviaron a los despachos de Aníbal Fernández, Rafael Bielsa y Alberto Fernández, el ministrocandidato Pampuro detalló los procedimientos que seguir por un piloto militar hasta llegar a la destrucción de la aeronave agresora. Es un conjunto de directivas denominadas «reglas de empeñamiento», entre 10 y 12, que los aviadores cumplirán a rajatabla en caso de verse envueltos en una crisis que los obligue a emplear las armas. Figura identificar el avión y verificar la matrícula y tipo de aeronave, confrontar los archivos. Luego, deberán realizar un interrogatorio por radio en la frecuencia de emergencia, ordenar por radio y por señales visuales un cambio de ruta. Si las órdenes no se cumplen, viene el definitivo lanzamiento de misil para destrucción.

Desde el gobierno de Raúl Alfonsín hasta el presente se separó en mundos dicotómicos la defensa y la seguridad en dos leyes con el único objeto de alejar a las Fuerzas Armadas de toda injerencia en la política doméstica. Ahora, sin ley de derribo (el proyecto duerme en el Congreso) y aplicando un recetario operativo que es copia de la Ley de Tiro de Destrucción promulgada por Brasil -país que sí tiene una ley de derribos-, el Poder Ejecutivo decidió que la Fuerza Aérea intervenga en la seguridad interior repeliendo todo «avión belicoso» que amenace a los mandatarios y las instalaciones donde se desarrollará la Cumbre de las Américas. La Fuerza Aérea pondrá en marcha el operativo de desplazamiento de cazas Fightinghawk A4-AR desde su base en Villa Reynolds y los Mirage de Tandil. Se espera que Defensa asigne una partida de alrededor de 4,5 millón de dólares para adquirir una decena de misiles Sidewinder AIM9-M de fabricación estadounidense para los cazas A4-AR que tendrán la misión de destruir a los que sean una amenaza.

La Fuerza Aérea Argentina no dispone de Sidewinder AIM9-M, un misil para combate aéreo de última generación (cabeza inteligente, persigue el calor del motor de la aeronave enemiga) que usaron con éxito las fuerzas aliadas en la Guerra del Golfo y más recientemente la fuerza aérea norteamericana en Afganistán. Sí cuenta con misiles Matra (franceses) y Shafrir (israelíes) para los Mirage y los Dagger, pero se sabe que están fuera de norma con su electrónica vencida, en consecuencia no son confiables. A partir de que entre en vigor la prohibición para volar en el espacio aéreo marplatense el 3 de noviembre (que se divulgará a través de un Notam, en la jerga aeronáutica, Notice to airmen, aviso distribuido con información relativa a restriccioneso peligros aeronáuticos) los aviones clandestinos que fueren interceptados podrán ser derribados por los cazas de la Fuerza Aérea. Aún no se decidió qué autoridad política dará la orden efectiva de destrucción a los cazas en vuelo. Las miradas apuntan al secretario de Seguridad Interior, Luis Tibiletti, de quien depende el comisario general Carlos Pardal, jefe del Comando Unificado que tendrá a cargo la seguridad del encuentro internacional en Mar del Plata. Tibiletti había adelantado ya su parecer a mediados de setiembre en el seminario «Seguridad interior y relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Argentina», que tuvo lugar en el Wilson Center. Oídos calificados del Departamento de Estado -la consejera en terrorismo Deborah McCarthy- registraron la frase del secretario Tibiletti: «Si un avión cruza el espacio aéreo de Mar del Plata, el presidente Kirchner puede ordenar que lo derriben».

Dejá tu comentario

Te puede interesar