14 de abril 2004 - 00:00

Dudan ahora de apoyo militar a policías

El gobierno aún no tiene decidido si prestará o no apoyo con las Fuerzas Armadas a la política de seguridad bonaerense que debutó ayer con la asunción en La Plata del ministro León Arslanian. El jefe del Gabinete de Ministros, Alberto Fernánde z, tuvo ayer a su cargo oscurecer el panorama. Buscando aclarar la situación, afirmó que «cuando hablemos con el Presidente veremos qué decisión toma r», dijo titubeando.

«Eso lo tenemos que estudia
r», agregó, tratando de salir del paso. Para añadir más confusión, dijo que «no hemos tomado ninguna decisión ni hemos firmado ningún acuerd o»; y que en todo caso, el apoyo con Fuerzas Armadas, «es lo que se nos ha requerid o».

«¿Qué pasa si una banda decide atacar una central atómica?, ¿los soldados van a tirarles?, ¿y exponerse a terminar todos presos
?». Estas y otras expresiones parecidas -sin respuesta- poblaron las fastidiadas charlas militares desde el lunes por la noche, después de conocerse la decisión del ministro de Defensa, José Pampur o, de ofrecer apoyo a la acción policial bonaerense y al flamante ministro de Seguridad, Arslanian. No entienden bien para qué sirve lo anunciado.

Menos clara resultó la posición del gobierno, a partir de las dudas y vacilaciones que dejó el jefe del Gabinete de Ministros y de la aclaración a que se vio obligado Pampuro horas más tarde.

• Sensibilidad

Los uniformados de las tres Fuerzas Armadas están muy sensibilizados, sobre todo en sus niveles subalternos y de jefes, después de haber visto al titular del Ejército, teniente general Roberto Bendin i, obedeciendo la orden del Presidente de descolgar los cuadros de dos ex directores del Colegio Militar, los ex presidentes de facto Jorge Rafael Videla y Reynaldo Benito Bignone.

La reacción observada en el medio castrense cuando no atinan a contestarse al ser planteada la hipótesis de un ataque mientras realizan funciones policiales, es por la asociación de las FF.AA. a un problema irresoluto, que tiene que ver con la corrupción policial, la ineficacia y la falta de políticas claras.

Tan mal cayó internamente que el propio Pampuro salió ayer a ubicar en su justo término ese apoyo prometido. «No implicará la participación de ningún efectivo de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la inseguridad en la provincia de Buenos Aires», rezó el comunicado oficial emitido ayer por la cartera de Defensa.

Lo único admitido es la posibilidad del alquiler de helicópteros UH-1H del Batallón de Asalto basado en Campo de Mayo -cuyos pilotos serán militares-; lo mismo que la locación de tres unidades militares desocupadas -Arana, Villa Martelli y Magdalena- para ser destinadas a cárceles a cargo de la Policía Bonaerense o el servicio penitenciario provincial. Tan terminante fue la desmentida de Defensa que agregaron que «ni siquiera para conducir los transportes que arrendaría la cartera bonaerense a cargo de Arslanian» serán afectados efectivos militares.

Pampuro
reaccionó a tiempo, aunque no está claro qué pasará con el personal que eventualmente se destine a cuidar objetivos estratégicos como son las centrales atómicas o hidroeléctricas. Jaunarena, ex ministro de Defensa de Raúl Alfonsín y de Eduardo Duhalde, lo admitió como « una posibilidad», lo mismo que el control de fronteras a

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