15 de abril 2003 - 00:00

Duhalde parece ya gobernar sólo para ayudar a Kirchner

En tandas, Eduardo Duhalde comenzó a desplegar ayer un arsenal de medidas de gobierno en favor de su candidato presidencial, mecánica que en principio se extenderá hasta fines de abril con el propósito de dar un último empujón al candidato del PJ oficial, Néstor Kirchner, en el tramo final de la campaña electoral.

Ensayó hasta ahora Duhalde varias alternativas: subió a Roberto Lavagna al escenario, en un intento por aportar previsibilidad a Kirchner; intimó al PJ bonaerense a pujar por el santacruceño y hasta «apretó» -según el diccionario menemista-a los gobernadores para que apoyen a su candidato.

Y ayer encaró la etapa final: una ronda de anuncios oficiales planificados para ensalzar el «modelo Duhalde» dato que, presumen en el gobierno, ayudará por ósmosis política a mejorar las chances electorales del santacruceño.

La apertura regaló un cuadro llamativo. Lavagna, presunto futuro ministro del presunto Kirchner presidente, y la ministra de Trabajo, Graciela Camaño -que comparte vivienda con un menemista confeso-anunciaron la firma del decreto que aumenta de $ 150 a $ 200 los salarios privados.

•Bonos

La grilla continuará hoy con la previa del rescate de bonos provinciales, medida que en este turno sólo alcanzará a algunos bendecidos: Córdoba con José Manuel de la Sota, Tucumán con Julio Miranda y Formosa con Gildo Insfrán. Se podría agregar Entre Ríos, la única radical.

Salvo el cordobés que jura prescindencia, los demás son elenco estable del kirchnerismo forzoso, una colección de gobernadores -salvo el jujeño Eduardo Fellner-con provincias en coma que dependen del auxilio del Ministerio del Interior para cerrar cada mes sin estallidos.

El rescate de bonos, sin embargo, es una apuesta a futuro. Recién dentro de un mes el anuncio será palpable ya que
el rescate efectivo de los títulos provinciales y el LECOP nacional comenzará en la segunda quincena de mayo, casi en coincidencia con el ballottage.

Al margen, el gobierno estudia otras medidas para continuar el circuito de bonanza que simula Duhalde: un acuerdo comercial con México, que gestiona
Martín Redrado y obligará al Presidente a otro viaje internacional (también irá a Uruguay), y posiblemente otra edición del Plan Canje, que hasta hace poco empujó sin éxito Aníbal Fernández.

•Créditos

También están incluidos en ese borrador el lanzamiento de nuevos créditos para el sector productivo y fondos adicionales de Aportes del Tesoro Nacional (para este año hay 80 millones), todo promocionado junto a un refrito publicitario de «logros recientes».

En este rubro figuran el programa Remediar -que reparte medicamentos gratis-que presentó otro funcionario in péctore de Kirchner, el ministro de Salud
Ginés González García; y la teoría de la reactivación económica, asentada en sectores que crecieron en la posdevaluación.

Pero ahí no termina todo. El gobierno preparó un spot televisivo convocando a la ciudadanía a votar en «paz», tema que obsesiona a Duhalde y los creativos presidenciales volcarán en la pantalla, advirtiendo que el «voto» define el futuro. Sólo falta la placa
Kirchner-Scioli.

•Punto frágil

El enlatado se pondría en al aire antes del fin de semana y, según el libreto que leyó y aprobó el Presidente, comparará el «país que dejó» Fernando de la Rúa con el que dejará en mayo el bonaerense; una especie de «Menem lo hizo», con el estilo inconfundible de Lomas de Zamora.

No todos, sin embargo, coinciden con la impronta que empuja
Duhalde. En el entorno de Kirchner siguen señalando como punto frágil la llegada a los sectores medios: «El folklore peronista está bien, pero hay que pelear por el voto de la clase media», dijo un operador.

De hecho, los kirchneristas repasaron el fin de semana una encuesta que muestra que
sólo 16 por ciento tiene una buena imagen de la gestión Duhalde. Con ese dato, dudan si es bueno el despliegue administrativo de Presidencia.

Por esto, también el candidato pautó una ronda de apariciones televisivas
«con contenido» -traducción: contar su plan de gobierno-, y el próximo martes presentará la plataforma electoral, cuyo origen se remonta al Kirchner antiduhaldista de noviembre pasado.

«Ahora no se puede hacer nada más: dependemos de cómo jueguen las bases»
, dijo un bonaerense que asesora al santacruceño. Hay cierta resignación: de hecho, de aquí al 27 de abril, Kirchner sólo hará dos actos más en Buenos Aires: el lunes próximo en La Plata y el cierre el 24 en La Matanza.

Duhalde, en cambio, no deja de hacer alquimias: pensando en el voto del conurbano profundo -las zonas más fuertes de Menem son el segundo y tercer cordón, admiten cerca de Kirchner-quiso hacerle prometer al santacruceño que
Hilda Chiche Duhalde seguirá en el gobierno más allá del 25 de mayo como «garante» de la continuidad de los programas sociales.

Pero, para respiro de Kirchner, la primera se resiste y nadie termina de convencerla de salir otra vez de candidata.

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