8 de octubre 2002 - 00:00

Duhalde recibe a Reutemann que, enojado, dice que "no"

Carlos Reutemann -como dirían los reutemólogos-dio ayer otra vuelta, y sin frenar, en su salida de boxes. «No hay operativo clamor, no me hagan repetir lo que dije mil veces. La decisión la tomé en julio y es irreversible», se enojó a sólo horas de un demorado encuentro que tiene agendado mañana con Eduardo Duhalde.

Reutemann se declaró explícitamente molesto cuando lo cercaron ayer los movileros en un acto en el Monumento a la Bandera, en Rosario. «Lógicamente, me molesta eso, porque la decisión ya la tomé», agregó, desatendiendo el consejo de todos sus seguidores, que durante el fin de semana le habían reclamado que se quedase callado ante este tema y, más aún, ante los micrófonos.

Se explica la molestia si acumuló presiones sobre su decisión. Primero fue José Manuel de la Sota, que hizo campaña en Santa Fe la semana pasada durante tres días y desplegó ironías sobre el gobernador. «Tenemos que dejar de estar buscándole trabajo al 'Lole'», bromeó ante periodistas con ese humor torvo que lo caracteriza.

Siguió Carlos Menem en la entrevista por TV del domingo por la noche, que rió sobre el acoso que sufre «Lole» de un sector antimenemista del gobierno y dictaminó: «Si se quiere presentar, tendrá que ir a interna como cualquiera». Colmó su ánimo la cobertura que hicieron ayer algunos medios porteños sobre las «operaciones finales» del duhaldismo para seducirlo y ponerlo de nuevo en carrera.

«Lo que haga el 11 de diciembre de ese año después de las 11 de la mañana, cuando le haya colocado la banda al futuro gobernador, es problema mío. Saldré caminando y ahí me entraré a preocupar por lo que haré»
, dijo enojadísimo Reutemann.

El gobernador debe estar mañana en la Capital Federal para participar de una cumbre discreta de gobernadores para la cual anoche arribó el pampeano Rubén Marín.

Este mandatario y vicepresidente del PJ nacional es uno de los principales promotores de la candidatura de Reutemann y, más aún, ya se lo sindica como eventual acompañante en la fórmula si alguna vez la hubiera.

En esa reunión, los gobernadores del peronismo tienen que decidir urgencias presupuestarias que surgen de las demoras del gobierno nacional en el envío de los fondos de coparticipación ya comprometidos.

También tienen que resolver, como mesa política informal del PJ, si habrá algún movimiento institucional antes del 25 de octubre, fecha cuando cierra en el partido la presentación de candidaturas a presidente. Faltan 17 días y nadie cree que haya tiempo para convocar al congreso del partido, del cual es guardasellos Reutemann (Duhalde renunció a la presidencia de ese órgano partidario; prefirió presidir el Ejecutivo).

Si, como se espera, ese congreso no se reúne, el peronismo quedará sujeto a las decisiones electorales que haga el consejo nacional que preside Menem. No desagrada eso a la mayoría de los gobernadores pero
les convendría que eso ocurriera, no como una fatalidad que los arrastra en apoyo del riojano sino como parte de un acuerdo político.

Esto es decisivo a la luz del anuncio de
Adolfo Rodríguez Saá de que correrá por fuera del PJ si Reutemann no convoca el congreso y arma una junta electoral más plural que la que conduce desde el consejo el diputado nacional Manuel Baladrón, con mayoría menemista.

«Reutemann tiene derecho a ser mudo -bromeó ayer Enrique Rodríguez
, manager de campaña del 'Adolfo' en la Capital Federal- pero no a no convocar el congreso, que es el que por ley debe nombrar una junta electoral. Si eso no ocurre, nos estarán obligando a ir por fuera del peronismo».

•Patrocinantes

La candidatura de Rodríguez Saá es postulada por un conjunto de 30 partidos de todo el país que se han nucleado bajo el rótulo de Movimiento Nacional y Popular, que ya ha pedido oficialización ante la Justicia y que antes del próximo 24 debe anotar al candidato con el postulante a vice. ¿Esto ocurrirá sin que nadie en el PJ haga nada? Eso por lo menos lo tienen que conversar los caciques del peronismo.

Menem no participará de este turno ya que permanecerá en La Rioja hasta el fin de semana y prefiere preservarse de un debate cuando ya maneja la lapicera de Matheu (calle donde está la sede del PJ nacional).

También mañana Reutemann tiene cita con Duhalde en la Casa de Gobierno para una demorada firma del plan de obras públicas de su provincia. El Presidente lo espera junto a todos los operadores de la operación clamor, que son la mayoría de sus ministros, a quienes el «Lole» santafesino les tiene preparado un enojo final para repetirles que él no es candidato de este gobierno. Se le adelantó con un mensaje de solidaridad con Santa Fe otro agraviado por Olivos, el gobernador
Felipe Solá, que rompió el silencio sobre la interna de su partido con esta frase: «Las versiones sobre 'Lole' son sólo presiones. Me reuní con él y me dijo que la decisión de no ser candidato la había tomado de corazón».

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