12 de enero 2006 - 00:00

Duhaldistas avanzaron más hacia Kirchner

Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner
Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner
El PJ bonaerense cruje y se retuerce. A pocas horas de que un puñado de diputados nacionales del peronismo lanzara el grupo El General como una rama del PJ disidente a Néstor Kirchner, otra tribu de (ex) duhaldistas se cuadró ayer como extensión de la Casa Rosada.

La jugada inyecta más tensión a la compleja convivencia del duhaldismo residual en un mismo bloque -Peronismo Federal- y bajo un mismo techo -el PJ bonaerense- y busca instalarse como contracara de la hecha por Eduardo Camaño, Juan José Alvarez, Francisco de Narváez y Jorge Sarghini.

El lunes, como informó este diario, esos cuatro dirigentes decretaron el retiro político de Eduardo Duhalde y declararon abierta la etapa del posduhaldismo, en la cual anunciaron la creación de un espacio con identidad peronista pero no alineado con el gobierno.

Expresaron así las diferencias de criterio que existen en el seno del bloque Peronista Federal y, sobre todo, se animaron a imaginar un destino sin el padrinazgo de Duhalde ni «el sometimiento», según expresaron, a Kirchner. Sin embargo, aclararon, no romperán la bancada.

• Doble apoyo

Era previsible que ante aquella movida surgieraun antagonismo. Y, sin dilaciones, ocurrió ayer: un puñado de dirigentes bonaerenses salió a respaldar a José María Díaz Bancalari como jefe del peronismo de Buenos Aires y expresar su apoyo a Kirchner. Un tropel de bonaerenses K interrumpió su descanso veraniego y volvió a subirse al ring para cuestionar la aventura de los promotores del grupo El General y ponerse al lado del patagónico. En ese operativo, no estuvo ausente el guiño de la Casa Rosada.

Hugo Curto
, intendente de Tres de Febrero, de trato amigable con Kirchner y, vice del PJ bonaerense; la diputada Graciela Camaño; el jefe del Congreso partidario, Osvaldo Mércuri, y el vice del bloque de diputados provinciales, Julián Domínguez, actuaron como voceros.

Díaz Bancalari
se recluyó en un prudente silencio público pero monitoreó la estrategia montada para «aislar» al cuarteto de disidentes y trasmitir que, según su visión, «masivamente» el peronismo de Buenos Aires está encolumnado detrás de la figura de Kirchner.

La intención es transparente: marcar la cancha en el PJ entre los pro K y los anti-K a quienes les achacan buscar un pacto con
Mauricio Macri. Pero De Narváez, Camaño, Alvarez y Sarghini negaron enfáticamente esa opción. «Estamos tan lejos del Frente para la Victoria como de PRO», dijeron.

Una intervención curiosa fue la de
Graciela Camaño, sugerida desde el grupo El General, como sucesora de Bancalari si éste era desplazado del bloque. La esposa de Luis Barrionuevo pidió la continuidad del nicoleño y cuestionó el planteo secesionista de sus vecinos del Congreso.

De ese modo,
Camaño se corrió de la línea de fuego. «No tenemos necesidad de construir otro espacio», dijo sobre la conformación de un grupo disidente y aclaró que «(Bancalari) es el presidente y fue elegido por los 35 diputados» que integran el bloque Peronismo Federal.

A su vez, a través de una carta,
Mércuri y Domínguez advirtieron que el PJ «debe escuchar la voz del pueblo e interpretar los sueños de la gente» y, por tanto, «reconocer el liderazgo del presidente de la Nación». Antes, feroces detractores; ahora, soldados K.

Curto
fue la garganta más explosiva: «La elección del 23 de octubre nos dejó un mensaje muy claro: el pueblo acompañó las propuestas del presidente de la Nación y nosotros no podemos ignorar ese mensaje», le dijo el intendente a Ambito Financiero.

Periodista:
¿Es equivocada la decisión de los dirigentes que proponen crear un espacio político disidente?

Hugo Curto: Cada uno es responsable de sus actos. Pero que no pretendan llevarnos a la rastra. El peronismo tiene su estructura, así que no necesitamos otra estructura. Además existe una regla histórica: el que gana conduce, el que pierde acompaña. Y el resultado de las urnas fue muy claro.


P.:
¿La mayoría de los peronistas bonaerenses está alineada con el Presidente?

H.C.: Sin ninguna duda. Sobre todo los intendentes que tienen que gestionar y, sin ayuda de la provincia, necesitan el respaldo del gobierno nacional.


El siguiente capítulo todavía no está escrito. Primero movieron los rebeldes, luego fue el turno de los alineados con Olivos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar